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Markel Olano: "El modelo de Bildu y Podemos está muy alejado de lo que necesita Gipuzkoa"

Foto Markel Olano: "El modelo de Bildu y Podemos está muy alejado de lo que necesita Gipuzkoa"

Markel Olano: "El modelo de Bildu y Podemos está muy alejado de lo que necesita Gipuzkoa"

Olano, que marca perfil ante EH Bildu y Podemos, reivindica un nuevo autogobierno que amarre los avances sociales

Markel Olano:

El discurso institucional le resulta natural. Equilibrio, estabilidad, mesura, prudencia... Van con su carácter. En el primer año de su segunda legislatura como diputado general, Markel Olano (Beasain, 1965) ha recurrido al lenguaje por elevación para enfocar el largo plazo de Gipuzkoa. También para enfriar discrepancias en el bipartito PNV-PSE. La contundencia la ha orientado a dar un vuelco a las políticas del anterior Ejecutivo de EH Bildu.
¿Qué autoevaluación hace del primer año de legislatura? 
Hemos sabido responder a las principales necesidades del territorio en diferentes ámbitos como el económico y el social, y lo hemos hecho con un nuevo estilo de hacer política, acercándonos a la ciudadanía y a la sociedad organizada. Es cierto que ha sido un año más de planificación, pero estamos apuntando ya a movimientos que van a hacer que Gipuzkoa pueda dar un salto cualitativo importante desde el punto de vista de la solución de conflictos que estaban girando sin ningún tipo de solución.
Han encauzado los principales proyectos con el PSE. ¿Está siendo un difícil matrimonio? 
Este Gobierno está basado en la confianza. Y esa confianza se trabaja. No se improvisa. Cuando establecimos el acuerdo de coalición, hicimos un trabajo magnífico para abordar las cuestiones que podían provocar una fricción. Tenemos instrumentos de coordinación semanales. Antes de cada Consejo de Gobierno los dos partidos nos juntamos para hacer un resumen exhaustivo de los temas. No aceptamos ningún reino de taifas en la Diputación. Las discrepancias son naturales y existirán en el futuro. Pero lo importante es trabajar la confianza.
¿Tanta confianza como para afirmar que en Gipuzkoa ya no mandan ni Permach ni Egibar gracias al PSE? Lo dijo su socio, Denis Itxaso.
Todos conocen mi sintonía política y personal con Joseba Egibar. Creo que no hace falta decir más.
Hombre, algo más...
Solo me gustaría subrayar que a la hora de establecer los acuerdos de gobierno con el PSE, cuyos resultados creo que son muy positivos, en absoluto se ha dejado de lado el ideario político de cada partido.
¿No ha rebajado su Ejecutivo el tono respecto al soberanismo o el derecho a decidir? 
Jamás aparcaré el concepto del derecho a decidir de este pueblo. Para mí está unido al aspecto social. Somos una sociedad avanzada porque tenemos instrumentos de autogobierno, que han sido socavados por los poderes del Estado. Necesitamos entrar a un esquema nuevo de autogobierno para defender los avances sociales que se han dado en Euskadi.
¿Peligrará la coalición con el PSE si en las elecciones autonómicas al PNV no le dan los números para sumar junto a los socialistas? 
Las personas que estamos representando a dos partidos somos muy conscientes de la oportunidad que tenemos con el Gobierno que hemos puesto en marcha. No vamos a poner palos en las ruedas a esa oportunidad de transformar la política en Gipuzkoa. Las elecciones pueden provocar tensiones, pero pasarán, y lo que se mantendrá es el trabajo y la consciencia de que esta oportunidad es histórica.
El PP y Rajoy les han tendido la mano. ¿Qué le sugiere? 
Creo que se trata de una oferta que llega tarde, en período electoral, y no resulta creíble cuando proviene de una persona que ha estado cerrado a la agenda vasca en los últimos cuatro años. En relación con Gipuzkoa, desafortunadamente, observo con especial preocupación la actitud ausente del Gobierno de España en relación con el sector de acero y las últimas decisiones de Arcelor Mittal, así como el retraso que vienen acumulando algunos puntos clave de las obras de la 'Y' vasca.
EH Bildu y Podemos han coincidido en muchos de los temas tratados en Juntas Generales.
Me preocupa. Defienden un modelo social muy alejado de las necesidades del territorio. Su modelo no conecta con el impulso de la economía y la industria, que es el sustento de la solidaridad de Gipuzkoa. No podemos hacer un reparto justo de la riqueza si no la generamos previamente. Me preocupa la coincidencia, pero al mismo tiempo tengo la confianza de que el modelo económico y social de este Gobierno conecta con la ciudadanía.
Después de tensiones evidentes, ¿cuál es su relación con EH Bildu? 
La actitud que veo a la izquierda abertzale para con mi partido es de una agresividad inaceptable y eso hace que la distancia sea abismal. Al margen de eso, mantenemos una relación diplomática y, en lo personal, correcta.
¿Es buena la polarización que se aprecia en la política guipuzcoana? 
En Gipuzkoa la polarización es un clásico. En la anterior legislatura se produjo entre la izquierda abertzale y la oposición liderada por el PNV. Ahora, seguramente como fruto de la debilidad de la izquierda abertzale, Podemos ha avanzado, pero ambos ocupan un espacio semejante al que tenía EH Bildu en la anterior legislatura. PNV y PSE tenemos una mayoría que gestionaremos sin arrogancia, pero en democracia cuentan los votos. Seremos respetuosos con la oposición, pero sobre todo, con la voluntad de la ciudadanía.
Entonces, ¿por qué sí a las consultas sobre el PaP y no a una sobre la incineradora? 
A las elecciones del año pasado nos presentamos con un mensaje y una propuesta muy clara respecto al problema de las basuras: rebajar la tensión existente y zanjar el problema de los residuos de manera ordenada y definitiva, impulsando el reciclaje y las infraestructuras correspondientes, principalmente la incineradora, por mucho que digan que no queremos decir la palabra. Nos va a permitir dotarnos de una solución definitiva a este problema. La respuesta de los ciudadanos fue claramente favorable a nuestra posición. Toca ir dando pasos.
¿Está bien visto en política condicionar los pasos que tengan que dar otros durante 35 años? 
¿Hay alguien que piense que este tipo de infraestructuras pueden ser de quita y pon? Estamos haciendo un ejercicio de responsabilidad. Como todas las sociedades avanzadas, necesitamos cerrar el ciclo de gestión de los residuos. La solución tiene que ser a medio y largo plazo. Apostamos por las infraestructuras más modernas, entre ellas la incineradora, para hacer una valorización de la energía, tal y como establecen las directivas europeas.
Ha apelado en varias ocasiones al buen ambiente que ha cundido en Gipuzkoa. ¿Cómo se explica el conflicto de solidaridad interna entre mancomunidades (la mayoría en manos de PNV y PSE) para readaptar un vertedero? 
Las mancomunidades, en su conjunto, deben abordar una corresponsabilidad en una solución que, hay que subrayar, será transitoria. Tenemos que hacer un ejercicio de solidaridad. No me parece que estén cerrados los planteamientos. Debemos continuar con nuestro esfuerzo para alcanzar un acuerdo.
¿Cree que se conseguirá? 
Soy moderadamente optimista. Creo que llegaremos a buen puerto. Confío en que en el territorio se llegue a un acuerdo.
El plan de reactivación económica fue presentado como prioritario. ¿Qué resultados ha reportado al territorio? 
Se han puesto en marcha las convocatorias y decretos para impulsar los programas. Estamos en el inicio. Tan importante como los instrumentos son los procesos. Hemos hecho un ejercicio de acercamiento a la estructura económica del territorio que ha labrado la confianza con las industrias y las empresas. Ahora, efectivamente, tocan resultados, pero sí que pedimos tiempo para que se produzca una evaluación.
¿Para cuándo un nuevo impuesto de patrimonio que sirva para avanzar en la armonización fiscal con Araba y Bizkaia? 
Lo que no quisiéramos es que la armonización total de ese impuesto con el resto de territorios supusiera una significativa reducción en la recaudación. Plantearemos las modificaciones según los cálculos que se basen en la armonización y el mantenimiento de la recaudación. Tenemos que definir el modelo atendiendo a los dos factores.
¿Qué gestión está haciendo su Gobierno con Arcelor Mittal? 
Estamos inmersos en una gestión silenciosa. El día 9 acudimos a Madrid y constatamos que los máximos gestores de la empresa en Europa tenían una falta de voluntad para impulsar un plan de viabilidad para mantener la actividad. Una de las opciones más viables puede ser la venta de la empresa, para que mantenga la actividad y el empleo. Es una de las líneas de trabajo.
¿Qué incidencia puede tener la Diputación en esta crisis? 
No podemos admitir que se finiquite la actividad industrial en el Alto Urola. Es una fábrica estratégica. Seremos muy exigentes para que Arcelor Mittal dé los pasos que permitan mantener la empresa y no haga un ejercicio de escapismo. Van a venir tiempos de tensión y las instituciones seremos exigentes.

«Gipuzkoa puede dar un salto cualitativo en la solución a problemas que venían girando»

¿Qué alternativa plantean a la supresión de la AGI? 
Tenemos colectivos con riesgo de exclusión. La pregunta es cómo afrontar la política para atajar ese problema. Hay dos vías. Una, que era la de la AGI, es dar una ayuda, que lo que ha hecho es dejar de lado las políticas de inserción. La metáfora de qué dar a la persona necesitada. Si el pez o la caña. Nosotros pensamos que es mejor lo segundo. Capacitarlos para que puedan optar a un puesto de trabajo. Tenemos la estrategia de tener una prestación económica dirigida a que esos colectivos en riesgo de exclusión entren en un itinerario de inserción social y laboral. Eso va a ser Elkar Ekin.
¿Absorberá los 11 millones anuales que costaba la AGI? 
Evidentemente va a tener un esfuerzo económico muy importante. Y va a ser un esfuerzo transversal, no sólo del departamento de Políticas Sociales.
Incineradora, políticas sociales, promoción económica... y 55 millones presupuestados para la Antzuola-Bergara. ¿Hay para todo? 
Hemos sido ambiciosos. Y eso requiere instrumentos para ejecutar los compromisos. Vamos a intentar lograr la solución más adecuada también para la autovía de Deskarga. Estamos en plena faena. Gracias a su situación económica, Bidegi puede abordar la ejecución de la obra, pero la financiación va a tener que ser de la Diputación. ¿Cuál puede ser la mejor fórmula? Estamos en ello.
¿Podría concretar? 
Hablo de un abanico de posibilidades más amplio que el de la gestión directa por parte del departamento de Infraestructuras Viarias.
¿Qué pretende con el proyecto 'Etorkizuna Eraikiz'? 
Cerrar viejas puertas y problemas que han estado girando en espiral y abrir nuevos debates. El más importante, el de atajar la desigualdad. Pero también el debate de la igualdad hombre y mujer, o cuestiones como la conciliación entre vida familiar y laboral. Pondremos proyectos concretos en marcha que aborden esta cuestión y transformen la sociedad del territorio. O la participación de los trabajadores en la empresa. O todo lo que tiene que ver con la salud y con el cuidado de personas mayores. O políticas para revertir la baja natalidad. ¿Más? Tener estructuras empresariales para generar contenidos culturales propios. Tabakalera puede impulsar este proyecto.

 

MUY PERSONAL
Del fallecimiento de sus padres al matrimonio
¿En qué ha cambiado Markel Olano respecto a su anterior legislatura como diputado general? 
Mi vida ha cambiado, y para reflejar hasta qué punto he sufrido una transformación a nivel personal le daré un dato. Estrené mi anterior etapa como diputado general (2007-2011) justo después del traumático fallecimiento de mis padres. He arrancado este nuevo ciclo al frente del Gobierno foral justo después de casarme. La diferencia es evidente.
¿Afectan esas circunstancias en su labor diaria ¿De qué manera? 
Ya digo que supone una transformación radical en lo personal y eso hace que abordes los proyectos desde una situación emocional muy diferente. En el trabajo diario, abordas las cuestiones con un enfoque mucho más positivo.
¿Hay cabida en ese día a día a cuestiones ajenas al trabajo? 
Es muy difícil compaginar esta responsabilidad sin que el tiempo para el ocio y las relaciones familiares y personales lo noten. De todas maneras, siempre que la agenda lo permite, intento tomarme un día a la semana para dedicarlos a la familia y al ocio. Creo que es algo necesario.
Hablando de ocio, ¿qué tal viendo a Bruce Springsteen? 
Disfrutamos un montón porque fue un espectáculo musical apabullante. Springsteen transmite su energía. Estuve sentado y tengo que admitir que me dieron un poco de envidia quienes estaban delante del escenario, en las primeras filas, donde seguro que vivieron el concierto al 150%.