Atrás

“Gracias a la labor conjunta de todos estos años, la calidad es uno de los signos de identidad de nuestra sidra”

Foto “Gracias a la labor conjunta de todos estos años, la calidad es uno de los signos de identidad de nuestra sidra”

“Gracias a la labor conjunta de todos estos años, la calidad es uno de los signos de identidad de nuestra sidra”

Presentación del libro ‘Cien años de la Comisión Especial de Pomología de Gipuzkoa’

“Gracias a la labor conjunta de estos cien años, uno de los signos de identidad del sector de la sidra es la apuesta por la calidad”, ha afirmado Ainhoa Aizpuru, diputada de Promoción Económica, Medio Rural y Equilibrio Territorial, Ainhoa Aizpuru, en la presentación del libro Cien años de la Comisión Especial de Pomología de Gipuzkoa. “Los verdaderos protagonistas del trabajo realizado durante un siglo en el ámbito de la pomología son los baserritarras y sidreros del territorio. La sidrerías han conseguido llegar hasta hoy, con gran vitalidad además, y con una profesionalidad cada vez mayor”, ha expresado.

La monografía Cien años de la Comisión Especial de Pomología de Gipuzkoa, cuya autora es Lourdes Odriozola Oyarbide (1964), describe la labor realizada durante un siglo por la Diputación en el ámbito de la manzana para sidra. Desde que el 31 de agosto de 1916 se pusiera en marcha la Comisión Especial de Pomología –sin olvidar el contexto previo– hasta hoy.

Según ha recordado Ainhoa Aizpuru en la presentación realizada en la Diputación, “en todos estos años” los servicios técnicos de la institución foral “han trabajado sin parar para entregar al sector agrícola las técnicas más adelantadas”. “Viveristas, podadores, injertadores, toneleros, enólogos, técnicos agrarios, así como los responsables públicos en cada momento, les han acompañado y servido de apoyo. Fruto de todo lo cual se ha llegado hoy en día a la homologación de los manzanales y a la elaboración de sidras con distintivos de calidad, que son nuestra guía y objetivo por el que seguiremos trabajando”, ha añadido.

Tal y como ha manifestado, el rumbo es claro. “Hacemos una apuesta clara por la diferenciación, por una sidra de calidad, elaborada exclusivamente con la manzana propia del País. Por ello, la Diputación Foral de Gipuzkoa se ha propuesto dar un salto cualitativo, impulsando una producción de manzana con variedades locales, más profesionalizada, que permitirá dar salida a terrenos rurales infrautilizados”.

Manzanas y sidra son dos señas de identidad de la cultura vasca y actualmente, viven uno de sus mejores momentos después de mucho tiempo, esfuerzo y trabajo. Pero no siempre fue así.

“Manzanas y sidra son dos señas de identidad de la cultura vasca y actualmente, viven uno de sus mejores momentos después de mucho tiempo, esfuerzo y trabajo. Pero no siempre fue así”, ha indicado Lourdes Odriozola en la presentación de hoy, tal y como se puede comprobar en la monografía Cien años de la Comisión Especial de Pomología de Gipuzkoa. 

El libro arranca a finales del siglo XIX, un momento de profundos cambios sociales y económicos en el que la plantación de manzanos y la elaboración estaban viviendo uno de sus peores momentos. Así lo atestiguan los trabajos científicos de Severo Aguirre Miramón o Vicente Laffitte, padres de la Agricultura científica o Nueva Agricultura. Los planteamientos de estos hombres calaron hondo en la Diputación y en 1908 enviaron al Director de Fraisoro al concurso y congreso pomológico de Saint Brieuc para aprender las nuevas técnicas y programas agrícolas y maquinaria que se estaban empleando en Europa. Fue el germen para la creación de la Comisión Especial de Pomología.

Desde su origen, la Comisión Especial de Pomología ha apostado por la conservación, recuperación y estudio de las variedades de manzana autóctonas, por la aplicación de los principios científicos en el cultivo del manzano para mejorar su rendimiento, la instrucción de los agricultores y sidreros, la elaboración de una sidra de calidad competitiva en el mercado exterior, la investigación y la innovación. Aunque las circunstancias políticas no siempre se lo han permitido, ha tratado de adaptar las líneas de actuación de su política agraria a las circunstancias, demandas y necesidades de cada momento.

Éstas y otras cuestiones son tratadas en el presente libro que está estructurado en cuatro grandes bloques cronológicos acompañados de un importante soporte gráfico. En el primero, se analiza la situación del cultivo del manzano y del sector de la sidra desde finales del siglo XIX hasta la creación de la Comisión Especial de Pomología; en el segundo, la primera etapa de la Comisión, que abarca desde su constitución hasta el final de la Guerra Civil; en el tercero, las actuaciones de la comisión en la época del franquismo; y en cuarto, y último, el Programa de Fomento de la Pomología puesto en marcha en 1982 y que sigue desarrollándose a día de hoy.