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"Reducir el Impuesto de Sociedades es fácil, pero no es lo que nos piden las empresas"

Foto "Reducir el Impuesto de Sociedades es fácil, pero no es lo que nos piden las empresas"

"Reducir el Impuesto de Sociedades es fácil, pero no es lo que nos piden las empresas"

El diputado guipuzcoano cree que las administraciones deben dar el salto del "hacer por hacer" a impulsar actuaciones que consigan objetivos concretos

Próximo el debate de aprobación de los presupuestos forales de 2017, el diputado de Hacienda y Finanzas de Gipuzkoa, Jabier Larrañaga, explica las principales novedades que propone su departamento y responde a cuestiones relacionadas con la actualidad.
Uno de los objetivos del departamento es elaborar un presupuesto orientado a resultados. ¿Qué significa? 
Es un presupuesto construido con una metodología distinta, que no está orientado a la tarea, sino al objetivo. Por ejemplo, si creamos una línea de ayudas y las asignamos, podríamos pensar que ya hemos cumplido, pero queremos ir más allá y medir en qué grado se ha cumplido el objetivo, que puede ser crear empleo y modernizar la industria. No nos quedemos solo en hacerlo, sino preguntémonos si lo que hemos hecho verdaderamente es eficaz. En la administración tenemos cada vez más que distinguir entre eficiencia y eficacia. Tenemos que dar el salto de no hacer por hacer sino hacer para conseguir un objetivo.
¿Qué más novedades contempla el presupuesto? 
Queremos que refleje lo máximo lo que hacemos, y por hemos introducido otro cambio importante. Hemos eliminado de los presupuestos de cada departamento aquellas partidas que se relacionan más con las infraestructuras que con la política que desarrollan, y las hemos pasado a Gobernanza. Así logramos una normalización y calidad en la información. También incorporamos a los consorcios, donde no al 100% pero también participamos, para ofrecer una foto más global. Por último, otra mejora es su carácter participativo.
El presupuesto de Hacienda y Finanzas de 2017 es un 5,07% superior al del pasado año. ¿A qué irán destinados los 2,1 millones adicionales? 
La mayor parte a incremento de personal, a esos 45 nuevos puestos de trabajo que vamos a crear a lo largo de estos años para la lucha contra el fraude. En el presupuesto pasado no se refleja el incremento porque todavía estábamos preparando el plan, pero ahora que está ultimado ya se contempla el aumento de presupuesto, y en 2018 se reflejará todavía más.
¿En qué consisten los proyectos Kontua y Big Data? 
En el caso del Big Data, se encuadra en Inspección y recoge la inversión en tecnología para hacer más efectiva la lucha contra el fraude. Kontua, por su parte, se implanta en Recaudación y su objetivo es diseñar un sistema que gestione la enorme casuística que se registra en esta subdirección. Después de un crecimiento de muchos años, es el momento de reorganizar el departamento y crear un sistema integral, y los instrumentos son Big Data, Kontua y Zerga.
En el aspecto de concienciación social, ¿qué nuevas iniciativas se van a implantar? 
Los módulos educativos que desarrollamos en los centros escolares funcionan muy bien, en 2017 queremos llegar a 30 centros, para aumentarlos a 60 en 2018 y a 90 en 2019. Pero también queremos trabajar con las universidades para implantar algo parecido, para que los universitarios no salgan sin que conozcan nuestra casa, lo que tenemos, el Concierto Económico, porque lo que no se conoce no se valora y lo que no se valora no se defiende.
¿Qué evolución tiene la Ley del Mecenazgo? 
Estamos en fase de estudio y viendo qué prácticas se producen en otros países y qué aproximación podemos hacer. Es una herramienta importante para ir hacia un escenario de cofinanciación. Cada vez va a ser más difícil sostener financieramente los activos que creemos que son importantes para Gipuzkoa solo desde el ámbito público. Debemos llegar a una colaboración donde la parte pública junto con la privada sostengamos aquello que consideramos que es patrimonio de todos. Hay que buscar la sostenibilidad con unos recursos en el sector público cada vez más limitados para entre todos compartir la responsabilidad de mantener nuestro patrimonio y transmitirlo a las generaciones futuras.
El Impuesto de Sociedades nominal de Gipuzkoa es más alto que el del Estado. ¿Se plantea reducirlo? 
No lo contemplamos. Nosotros hablamos mucho con las empresas, y lo que deducimos es que, aunque se hable mucho del tipo nominal, en ese entorno no es su prioridad. Reducir el Impuesto de Sociedades es fácil, pero no es lo que las empresas nos piden, son otras cosas las que priman.
¿Cuáles? 
La estabilidad es fundamental. El mercado ya da bastante vueltas y ya exige un trabajo de adecuación como para que además nosotros también aportemos nuestro punto de incertidumbre. Tenemos que ser estables, dar tranquilidad y que las empresas destinen toda su energía al mercado y a sus clientes.
¿Qué otras propuestas pide el tejido económico al departamento de Hacienda y Finanzas? 
Más que la estética del tipo, quieren que seamos eficientes y demos un buen servicio. Eso va desde el día a día, desde la atención y facilitar la vida en su comunicación con la administración, hasta el hecho de ser sensibles a sus problemas, a cómo evoluciona el mundo para adecuar nuestras políticas. Tenemos que ser un elemento que aporte competitividad, que no reste energías y que no haga farragoso el día a día. Tratamos de identificar las necesidades, priorizarlas y responder con actuaciones puntuales. Optamos por, desde la estabilidad, impulsar ajustes puntuales que obedezcan a las necesidades detectadas.
¿Por qué Gipuzkoa ha acogido con frialdad la iniciativa de Bizkaia de incentivar las inversiones de ahorradores en empresas a través de deducciones fiscales? 
Tenemos que conocerla. Todos los territorios estamos primero con nuestra labor de identificar esas necesidades, y segundo con cómo ayudar para satisfacerlas. En este caso, lo tenemos que mirar. Cada diputación tiene sus trabajos en desarrollo y colaboramos entre nosotras en el sentido de que los presentamos en común y cada una ve qué elementos puede aprovechar. En Bizkaia han hecho un trabajo, y ahora lo cogemos, lo evaluamos y veremos.
¿No va en contra de la deseada armonización fiscal que cada territorio tenga sus figuras impositivas propias? 
Hay herramientas que pueden existir en unos territorios y en otros no porque las necesidades tampoco son las mismas, porque la estructura industrial, empresarial o social no es la misma. Aunque somos tres territorios pequeños y muy cercanos, cada uno tenemos nuestras particularidades. Armonización, sin duda, pero podemos tener necesidades distintas. Lo importante es la colaboración, que cosas que cada uno hace las compartamos y las discutamos, porque al final enriquece el proceso y seremos capaces de dar mejores soluciones.
¿Qué porcentaje de fraude se recupera? 
Donde verdaderamente somos más efectivos en la lucha contra el fraude es en el día a día, en cada actuación, en cada ventanilla, en cada comprobación, aunque su detección la identifiquemos siempre con labores de inspección muy profundas y de muchísimo tiempo. Posteriormente, ir a recuperar siempre es más difícil.
¿En qué momento del proceso se encuentra la iniciativa de instalar máquinas registradoras conectadas a Hacienda? 
Es una iniciativa conjunta con Bizkaia, Araba, Navarra y con el Gobierno Vasco y estamos avanzando a buen ritmo. Hasta el momento hemos realizado un análisis competencial y ahora estamos en la fase de elegir la tecnología. El proyecto tiene una preparación de tres años, y para 2019 o 2020 estará implantado.
¿Merece la pena hacer previsiones de recaudación? 
Previsiones hay que hacer porque debemos planificarnos. Lo que ocurre es que cuanto antes hagamos esas previsiones el margen de error será mayor, y nosotros ya en octubre aprobamos las previsiones de recaudación del año siguiente, porque son la base de los presupuestos. Es curioso, en muchas cosas somos conscientes y tenemos interiorizado que el mundo cambia, pero cuando se trata de nosotros parece que nada puede cambiar, y cambia. Las noticias internacionales, las incertidumbres políticas, las catástrofes, etc. afecta mucho a las empresas y al consumo, se inician otros ciclos, y al final eso llega a la recaudación, todo está relacionado. Por eso, y teniendo sin duda que hacer previsiones, también debemos tener la cintura que igualmente cada uno de nosotros tenemos en nuestra vida profesional y privada para adaptarnos y adecuarnos a la realidad de cada momento. Quizá la recaudación de un mes no va como esperábamos o no cerramos el año como creíamos, pero en ese caso tendremos que adecuarnos sin olvidar, y es importante, a dónde vamos, cuál es nuestro plan estratégico.