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El tramo Antzuola-Bergara estará listo para primavera del 2019

Foto El tramo Antzuola-Bergara estará listo para primavera del 2019

El tramo Antzuola-Bergara estará listo para primavera del 2019

Al finalizar la GI-632 se completará la rotonda de Gipuzkoa

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, y la diputada de Infraestructuras Viarias, Aintzane Oiarbide, junto con los alcaldes de Bergara y Antzuola, han presenciado el comienzo de la última gran obra viaria del territorio. Una vez se termine este tramo de casi 5 kilómetros de la variante de la GI-632 entre Antzuola y Bergara, culminará la red de carreteras de alta capacidad conocida como ‘rotonda de Gipuzkoa’ y todos los municipios del territorio contarán con una vía de estas características a menos de 15 kilómetros.

El diputado general ha destacado que, con las obras que comienzan hoy, se da el pistoletazo de salida a la última gran obra viaria de Gipuzkoa. “Esta obra de Deskarga que comenzamos hoy es uno de los hitos más importantes de la legislatura. Se trata de un tramo de casi 5 km, que conecta Antzuola y Bergara. Pero, esos 5 km tienen un significado muy importante para las comarcas de Goierri y Debagoiena y para el conjunto de Gipuzkoa. Esta obra tendrá, además, una incidencia directa en la economía del territorio, ya que mejorará sustancialmente las conexiones de Goierri y Debagoiena; dos comarcas reconocidas por el peso de sus industrias, sus empresas y universidades”, ha subrayado Olano.

Según ha precisado el diputado general, al quedar todas las comarcas conectadas, se garantizará el equilibrio territorial de Gipuzkoa, uno de los objetivos primordiales para este Gobierno Foral. “Habrá menor desigualdad entre las comarcas, y por consiguiente, menor desigualdad entre los guipuzcoanos. Cuando se finalice la rotonda de Gipuzkoa todos los guipuzcoanos tendrán a menos de 15 kilómetros una carretera de alta capacidad”, ha precisado el diputado general.

La diputada de Infraestructuras Viarias ha incidido en la responsabilidad con la que ha actuado el gobierno foral. “Nada más llegar al gobierno acometimos la obra del talud del Prestamo y pusimos fin a dos años de paralización. Hemos actuado con  responsabilidad y hemos reforzado la seguridad incidiendo en los estudios geotécnicos”.

Los cinco kilómetros que hay que construir para finalizar la GI-632 entre Antzuola y Bergara serán un auténtico reto desde el punto de vista de la ingeniería. Habrá que realizar pantallas de sostenimiento y estabilización de desmontes, cimentaciones de terraplenes y ejecución de escolleras y muros en la zona del enlace de Bergara. “Entre las obras previstas hay 11 desmontes, 9 terraplenes y cinco estructuras gigantes. Una de ellas llegará a medir 60 metros de alto que sería el equivalente a un edificio de 20 pisos”, ha incidido  Oiarbide.

La carretera GI-632 liberará del paso de miles de vehículos la actual carretera situada cerca del núcleo urbano de Antzuola, sobre todo de vehículos pesados.

En una primera fase, que comienza hoy, se procederá a la preparación de las instalaciones para la gestión de los residuos generados por las obras y se realizarán las catas y prospecciones para verificar las condiciones de cimentación de terraplenes y estructuras. También se ejecutarán las labores previas de preparación del depósito de sobrantes.

En una segunda fase, tras terminar estos trabajos iniciales, comenzarán las actuaciones propias de construcción de la variante. Las primeras obras se realizarán en los viaductos de Igeribarerrota y de Ipurtika para su terminación y así permitir los movimientos internos de tierras por la propia traza, evitando afecciones a la carretera actual. “El propósito de esto es minimizar las afecciones a la carretera, de tal manera que los camiones recorran la máxima distancia posible por la propia obra, y así, se minimicen las afecciones a las personas usuarias de la carretera actual”, ha explicado Aintzane Oiarbide. También se comenzará con la ejecución de las primeras medidas de estabilización del deslizamiento de Antzuola junto al campo de fútbol. La diputada de Infraestructuras Viarias ha querido incidir en la dificultad de estos trabajos de estabilización de una zona históricamente inestable: “En los trabajos del deslizamiento de Antzuola hay previstas diferentes fases que se ejecutarán o no en función de la efectividad de las medidas adoptadas. Es importante acometer esta primera fase al principio para poder comprobar su efectividad en la época de lluvias, que es cuando el deslizamiento se activa”, ha precisado Oiarbide.

La última gran obra viaria de Gipuzkoa será realizada por Bidegi; cuenta con un presupuesto de 41’7 millones de euros y un plazo de ejecución previsto de 25 meses. Siempre que las obras transcurran según el plan inicial previsto, para primavera de 2019, Gipuzkoa  dispondrá de una de las mejores redes de infraestructuras viarias de alta capacidad.