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La Diputación y SOS Racismo refuerzan la prevención del racismo y la xenofobia a través de políticas locales

Foto La Diputación y SOS Racismo refuerzan la prevención del racismo y la xenofobia a través de políticas locales

La Diputación y SOS Racismo refuerzan la prevención del racismo y la xenofobia a través de políticas locales

La institución foral y la asociación firman un convenio de colaboración para expandir la ‘Red contra el racismo y la xenofobia BERDIN’ en Debagoiena

La Diputación y SOS Racismo refuerzan la prevención del racismo y la xenofobia a través de políticas locales

La Diputación Foral de Gipuzkoa y SOS Racismo han firmado un convenio de colaboración para prevenir la discriminación por racismo y xenofobia a través del impulso a políticas y actuaciones locales. El año pasado se puso en marcha la Red contra la discriminación por racismo y xenofobia BERDIN en Oarsoaldea para encarar esta cuestión desde el ámbito municipal. “Los resultados de esta experiencia han sido positivos, y por eso hemos decidido darle continuidad”, ha explicado Maribel Vaquero, directora de Convivencia y Derechos Humanos de la Diputación. El convenio, además de reforzar la iniciativa en Oarsoaldea, prevé extenderla a Debagoiena.

El acuerdo ha sido presentado en Arrasate y han asistido al acto, además de Vaquero, la alcaldesa de la localidad Maria Ubarretxena y el representante de SOS Racismo Gerar Carrere. Todos han coincidido en señalar en que el racismo y la xenofobia han de ser atajadas de raíz y en la importancia que para ello tiene la concienciación social. “En el ámbito de los derechos humanos, queremos actuar de forma específica en materia de prevención de este tipo de comportamientos discriminatorios”, ha señalado la directora foral.

El convenio prevé extender la red BERDIN a Antzuola, Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Elgeta, Eskoriatza, Leintz-Gatzaga y Oñati. Para ello, el proyecto abrirá vías de contacto con asociaciones de inmigrantes y agentes sociales, llevará a cabo cursos de formación con policías locales y servicios sociales municipales, impulsará campañas de concienciación, activará la colaboración con los ayuntamientos… Asimismo, se abrirá una Oficina de Atención y Denuncia de SOS Racismo en Arrasate para registrar y analizar las denuncias por discriminación y dar un tratamiento adecuado a las personas afectadas.

Es decir, empezar a desbrozar el camino para la implantación de la red en Debagoiena. “En Arrasate apostamos por un modelo de convivencia integradora basado en el respeto y la igualdad y seguiremos trabajando a favor de un municipio libre de todo tipo de discriminación, tomando medidas y ofreciendo a la ciudadanía, todas las facilidades que sean necesarias para ello” ha señalado la alcaldesa de Arrasate, María Ubarretxena. 

En Oarsoaldea, por su parte, el proyecto entrará en su segunda fase, desarrollando iniciativas y actividades concretas a través de los contactos de la red. El objetivo a corto plazo es incorporar al proyecto las aportaciones y experiencias desarrolladas municipio a municipio para poder extender BERDIN a toda Gipuzkoa. “Para nosotros es importante mantener ese carácter local, ya que el ámbito municipal es el más adecuado y cercano para influir en la concienciación social”, ha explicado Vaquero.

 

El 82% de los extranjeros no denuncia

Carrere, por su parte, ha recordado que, según un estudio de la Unión Europea, el 82% de las personas extranjeras no denuncia situaciones de discriminación, cuando el 18% reconoce haber sido víctima de algún delito y el 37% afirma haber sufrido situaciones de discriminación. Por ello, ha subrayado la importancia de iniciativas como BERDIN, que contribuyen a “sacar a la luz y visibilizar los delitos de racismo y xenofobia que se dan en nuestra comarca e impulsar la sensibilización social”.

En este sentido, el Informe Anual 2016 de SOS Racismo recoge 247 incidentes racistas en todo el Estado y casi 100 casos dentro de la categoría de delitos de odio, que “visibilizan en personas de carne y hueso una realidad oculta de nuestra sociedad y que es la base del trabajo de la Federación”. Según Carrere, estos números se traducen en la práctica en insultos, agresiones, conflictos vecinales o casos de acoso que menoscaban la convivencia e influyen de forma muy negativa en la vida cotidiana de personas que deben considerarse víctimas de delitos”. Dentro de los casos recogidos en este informe 2016, el 28% están relacionados con conflictos y agresiones racistas, seguidos de denuncias de racismo institucional (22,86%) y problemas con la seguridad pública (18%).

“La dimensión del problema es mucho más profunda si las personas extranjeras no denuncian los delitos de los que han sido víctimas”, ha defendido el representante de SOS Racismo. “Una parte importante de la población extranjera desconoce sus derechos, creen que no merece la pena formular una denuncia e incluso, no tiene la percepción de haber sido discriminada”. Por tanto, para Carrere, “afecta al mismo conocimiento y ejercicio de los derechos fundamentales de las víctimas”, por lo que ha hecho un llamamiento para profundizar en las políticas activas que ayuden al empoderamiento de las personas extranjeras.