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Ramón Saizarbitoria recibirá este jueves la Medalla de Oro de Gipuzkoa

Foto Ramón Saizarbitoria recibirá este jueves la Medalla de Oro de Gipuzkoa

Ramón Saizarbitoria recibirá este jueves la Medalla de Oro de Gipuzkoa

La ceremonia de entrega de se celebrará en el palacio foral el día 15 de diciembre a las 18:00 h.

Ramón Saizarbitoria recibirá este jueves la Medalla de Oro de Gipuzkoa

Perfil

Las discusiones acerca del euskera batua

Pueden existir muchas razones para otorgar a Ramon Saizarbitoria el distintivo más importante de Gipuzkoa. Está sin duda entre los escritores vascos vivos más productivos, y ese hecho en sí tendría que ser suficiente para otorgarle la medalla de oro.

Sin embargo, este distintivo  debe ser, sobre todo, el reconocimiento a un patrón de conducta: el reconocimiento a una generación que abrió el camino al euskera batua.

Ahora que el modelo estándar del euskera está totalmente consolidado en todas las áreas de conocimiento, comunicación, cultura y vida social, deberíamos mirar hacia atrás por un momento para tomar conciencia del camino tan abrupto que tuvo que recorrer el euskera batua en las décadas de los 60 y 70.

No debemos olvidar que existían muchas personas importantes contrarias al euskera batua, comenzando por  algunos miembros de Euskaltzaindia. Antes de la asamblea celebrada desde el 3 al 5 de octubre de 1968 en Aranzazu, los miembros de Euskaltzaindia, con Koldo Mitxelena a la cabeza, que defendían un modelo estándar unificado para el euskera tuvieron que superar grandes dificultades, primeramente dentro de la propia institución académica, y después ante sectores poderosos dentro del ámbito de la cultura vasca.

En los ambientes del patriotismo político moderado, en cambio, no se entendía la necesidad y la función estratégica del euskera batua, ya que se consideraba una maniobra de algunos intelectuales de izquierda manejados por influencias oscuras y extranjeras. A los ojos de personas con mentalidad cerrada y rígida, la letra h llegó a ser el símbolo del marxismo traidor y escondido.

En aquellos tiempos revueltos y de grandes debates, la denominada generación de 1964, un grupo de jóvenes escritores, jugó un papel decisivo a la hora de asegurar la  puesta en marcha inmediata del euskera batua y su futuro.

Ramon Saizarbitoria fue el escritor más sobresaliente de aquella generación, uno de los pioneros que adoptó el euskera batua como instrumento para la literatura y, en general, para la actividad cultural, y  que aparte de mostrar un claro compromiso intelectual, mostró también un compromiso personal severo y efectivo.

El camino para llevar el símbolo del euskera batua a todos los ámbitos de la cultura y, al mismo tiempo, a todos los pueblos de Euskal Herria, no fue un camino llano. El mismo Saizarbitoria ha contado que una vez, cuando formaba parte del grupo teatral Jarrai, fueron a actuar a Azkoitia y una mujer les preguntó si hablaban en inglés, ya que no entendía una sola palabra.

 

Los caminos de la literatura moderna vasca

Ramon Saizarbitoria publicó en 1969 su primera novela, Egunero hasten delako. Aparte de que el tema mismo (el aborto) fue asombroso para la literatura y la sociedad vasca de aquellos tiempos, la novela de Saizarbitoria dio un vuelco a todos las vías  narrativas  utilizadas hasta entonces; utilizó técnicas narrativas desconocidas en las letras vascas, a la altura de la literatura pionera de Europa. Se puede debatir -como se ha debatido en el ámbito de la crítica literaria-  que Saizarbitoria estuvo influido especialmente por el nouveau roman proveniente de Francia, o que fue su admiración por Jame Joyce lo que le llevó a escribir su primera novela de esa forma. De cualquier manera, no existe duda de que aquella novela fue el comienzo de la era moderna de la literatura vasca, desde todos los puntos de vista.

 Aquella manera de escribir novedosa tuvo su continuación en la novela  Ehun metro (1976), más conocida,  y, cómo no, en Ene jesus (1976): es un análisis profundo del idioma mismo y, asimismo, una reflexión acerca de la figura de la madre; es notoria la sombra de Samuel Beckett y del psicoanálisis.

Después de más de diez años sin publicar, en la segunda mitad de la década de los 90 volvió a la actividad literaria con fuerzas renovadas. En 1995 publicó la novela Hamaika pauso, y obtuvo el Premio de la Crítica de España. En 1996 publicó Bihotz bi. Publicó también Gerrako kronikak. En 1999 publicó Aberriaren alde (eta kontra), obra que analizaba la situación del euskera y de la cultura vasca. La colección de relatos Gorde nazazu lurpean (2000) recibió el Premio de la Crítica de España y el Premio Euskadi.

En las novelas publicadas desde entonces (Gudari zaharraren gerra galdua, en el año 2000; Rosetti-ren obsesioa y Bi hihotz, hilobi bat, en 2001; Kandinskyren tradizioa, en 2003), Saizarbitoria ha demostrado una madurez narrativa sólida y fuerte. En el año 2012 publicó su obra más extensa –casi 800 páginas-, Martutene, resultado de más de 9 años de trabajo. Junto con numerosos elementos autobiográficos, Saizarbitoria recoge muchos de los temas que ha utilizado en sus novelas, tratados de una forma elaborada y profunda.

 

Trabajo y vida profesional

Aunque es un dato desconocido para mucha gente, a Ramon Saizarbitoria no se le puede considerar un escritor profesional.  De manera profesional  se ha dedicado a la sociología hasta su jubilación, ha sido director del centro de investigación SIIS durante muchos años, y ha elaborado y dirigido muchas investigaciones e informes en el campo  de los servicios sociales.