El paisaje de Gipuzkoa
a través de los documentos

Beasain

una Historia de reyes y obreros

La villa de Beasain nace en el año 1615, al independizarse del señorío colectivo de Ordizia. Está determinada por su emplazamiento geográfico, puesto que crece al lado de la gran ruta que une esa provincia con el Mar y la frontera de Irun, por el Norte, y con Álava y Castilla por el Sur. Por ese camino reyes y emperadores traerán las grandes corrientes de la Historia. Esplendor y calamidades como la guerra. Los obreros que han hecho el resto de la Historia de esta población, surgirán de la misma tierra, de los recursos que ésta ofrece. El mineral de minas próximas, los cauces de agua... un valioso material que, con trabajo, se transforma en mercancías que son rápidamente convertidas en beneficios gracias a esa gran ruta que corre paralela a la población.

Igartza, núcleo originario

La ferrería de Igartza, hoy perfectamente restaurada y conservada, explica muchas de las claves históricas sobre las que ha evolucionado Beasain. Uno de los documentos más antiguos relacionados con Igartza, datado en 1340, señala que su puente era fundamental para el tránsito a través de la tierra de Gipuzkoa. Sólo eso, sin contar con el molino y la ferrería que aprovechan el cauce del río, ya convierte a Igartza en una codiciada pieza para los clanes nobiliarios enfrentados en una Gipuzkoa bajomedieval tan turbulenta como la Francia de Armagnacs y Borgoñones o la Inglaterra de los York y los Lancaster.

 
Igartza en 1906

A lo largo del siglo XV, de 1420 a 1475, Igartza será, aparte del núcleo inicial de la industria metalúrgica que tanto prosperará en Beasain, una casa torre involucrada en cruentas luchas de clanes nobiliarios rivales. Como el de los señores de Loyola, que asedian la torre en 1420 utilizando incluso Artillería. Todo eso acabará a partir del año 1475. Cuando Martín Pérez de Alzaga, dueño de la torre, comprenda que el tiempo de los banderizos ha pasado definitivamente. Desde ese momento  Igartza adquirirá su pacífico aspecto actual.

1617

Testimonio en relación con obras en la ferrería de Igartza o Yarza en Beasain.

AHPG-GPAH 2-2550,A205r-205v

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1617

Escritura de arrendamiento de la ferrería de Igartza o Yarza.

AHPG-GPAH 2-2550,B116r-118v

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Beasain entre el siglo XVI y el XIX. Una villa relativamente tranquila

Acabada la Guerra de Bandos, Beasain entrará en una dinámica realmente afortunada para una población europea de la Edad Moderna. A pesar de ser parte de una de las principales potencias contendientes en el ciclo -casi continuo- de guerras que arrasan Europa en esas fechas, Beasain, por su posición relativamente lejana de la zona costera y fronteriza, se ve libre de la devastación habitual en otras zonas de Europa como la actual Alemania. De ese modo la población,  dedicada a actividades agropecuarias, a la de transformación del hierro, al  comercio, prosperará...

Viaje de Felipe IV a Gipuzkoa 1660

Así, el acontecimiento histórico más destacado para Beasain en esos siglos de hierro, son varias visitas de regios personajes: Isabel de Valois, esposa de Felipe II en 1565, el rey Felipe III en 1615 y, en 1660, la de  Felipe IV. De las tres acaso la más importante sea esta última, ya que el rey va camino de Irun para confirmar la Paz de los Pirineos, poniendo fin así a la cruenta Guerra de los Treinta años, que ha devastado muchas zonas de Europa menos afortunadas que la Beasain de esa época.

1635

Querella criminal de los concejos de Astigarretay Gudugarreta contra la villa de Beasain por la venta de unos montes para leña.

AGG-GAO COCRI26,7

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1678

Venta de cal de una calera de Beasain.

AHPG-GPAH 1-4082,A149r-149v

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1660

Documentación sobre el tránsito real de Felipe IV y la infanta María Teresa de Austria para su matrimonio con Luis XIV de Francia, a su paso por las distintas villas de Gipuzkoa.

AGG-GAO JDIM1/2/5

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Guerra y revolución. Beasain entre 1794 y 1839

Las cosas se transformarán radicalmente, tanto para Beasain como para el resto de Gipuzkoa, a partir de la segunda revolución francesa de 1789. La primera de esas revoluciones, la norteamericana de 1776, se ha zanjado para Beasain con un muy escaso impacto. Limitado a poco más que contribuir a las levas de milicia foral que, desde 1780, tendrían que defender la costa guipuzcoana de un posible desembarco británico. No ocurrirá lo mismo cuando estalle la revolución francesa de 1789. El ciclo de guerras desatado por ese hecho, afectará duramente a Beasain.

Batalla de Vitoria. Por T. Fielding, 1819

No se trata ya tan sólo de contribuir a la  leva foral frente a un enemigo sin fuerza real para causar verdaderos daños (como la débil Gran Bretaña de 1780). Ahora Ejércitos alentados por una nueva clase de fanatismo político (a favor o en contra de la revolución) llegan hasta las puertas de Beasain: en 1794 durante la  Guerra de la Convención; en las guerras napoleónicas que, en junio de 1813, incluso utilizarán parte del territorio que la villa comparte con su antigua señora -Ordizia- en Senpere, para desarrollar una de las más de trescientas batallas luchadas durante ese conflicto. Después, de 1833 a 1839 y de 1873 a 1876, Beasain, como toda la Gipuzkoa interior, hasta la costa, será escenario privilegiado de las luchas entre  liberales y carlistas, hijos ambos del nuevo mundo político alumbrado por la revolución de 1789...

1779-10-10

Carta del Ayuntamiento de Beasain a la Diputación de Gipuzkoa sobre la leva de Beasain para la Guerra de la Independencia de Estados Unidos

AGG-GAO JDIM3/4/73

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1794

Expediente sobre repartimiento de quinientos cincuenta y cinco hombres que se hizo a esta Provincia para el reclutamiento del ejercito con motivo de la guerra con Francia.

AGG-GAO JDIM3/3/47

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1834

Documentación sobre la Guerra Carlista.

AGG-GAO JDIM1/6/51

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¡Bienvenido Mr. Gladstone! Beasain, referente mundial!

Beasain, como la mayor parte de esa Gipuzkoa devastada por años de guerra, logrará sobrevivir. Sin embargo, los acontecimientos no pasarán en vano. El año 1839 es el año del triunfo de la burguesía liberal. Eso es tanto como decir el triunfo de la Revolución Industrial en esta parte del Mundo. Pronto, la vieja villa de la Edad Moderna, y sus alrededores (Ordizia, Lazkao...), será barrida, poco a poco, por ese nuevo mundo, adquiriendo Beasain su aspecto actual entre mediados del siglo XIX y la actualidad.

 
Fábrica de la CAF a finales del siglo XIX

La industria y, sobre todo, nuevos medios de transporte como el  ferrocarril hacen ese trabajo. Beasain (y, de hecho, todas las poblaciones que la rodean, como Ordizia), se ponen al servicio de ese nuevo medio de locomoción. Lo harán con empresas como la CAF. El economista Francisco Cándido Goitia -uno de sus fundadores a través de la SECM- tomará el modelo directamente de la fuente original. Es decir, de la Gran Bretaña victoriana, donde Goitia cultiva relaciones de tan alto nivel, y tan prestigiosas, como el primer ministro Gladstone. Comienza así, a mediados del siglo XIX, una nueva historia, un nuevo paisaje humano, que pervive hasta la actualidad...

1859

Poder para intervenir en los expedientes de expropiación de los terrenos necesarias para el Ferrocarril del Norte.

AHPG-GPAH 3-2855,A372r-373r

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1860

Escritura de fin de obra de una parte de la construcción de la línea del Ferrocarril del Norte.

AHPG-GPAH 1-4695,A299r-304r

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