Rejeros

Tradicionalmente han sido los maestros forjadores, cerrajeros y relojeros los que se han especializado en la fabricación de rejas de hierro, pasando a ser conocidos como rejeros, pero sin que llegaran a constituir un gremio o colegio específico. Los bienes producidos han sido muy diversos desde los utilizados para conseguir espacios aislados en el interior de los templos, hasta los cierres de ventanas, púlpitos, balconadas, candelabros (para iglesias y casas señoriales), atriles y taburetes, chatones y clavos para reforzar y decorar las puertas con coronas de luz y aldabones, entre otros.

Los estilos dominantes en cada época han tenido una gran influencia en la actividad de los rejeros, cuya obra refleja las distintas costumbres y modos que se han dado en el pasado.

Este oficio requiere una gran experiencia y habilidad, siendo numerosos en nuestro país, los maestros rejeros destacados, como lo atestiguan sus importantes obras repartidas en catedrales, iglesias y en diversos edificios civiles.