El paisaje de Gipuzkoa
a través de los documentos

Zerain

la búsqueda de un destino

Los rastros más antiguos de Zerain se remontan hasta la Edad del Bronce. Restos encontrados en Triku Harri, confirman ese antiguo origen de esta pequeña población con un curioso destino determinado por su situación geográfica. Situada sobre una colina, esta pequeña villa (fundada como muchas otras en Gipuzkoa en el reinado de Felipe III, en 1615), dominando desde esas alturas las rutas que se abren paso hasta el camino principal que atraviesa el territorio guipuzcoano y lo une con Álava y la Meseta en dirección Sur -así como con el Mar en dirección Norte-, podría haber actuado como una pequeña plaza fuerte en el corazón de la Gipuzkoa medieval, defendiendo y controlando esa artería de comunicación. Sin embargo, durante mucho tiempo, Zerain estará llamada a jugar un papel secundario en la Historia.

El Gran Silencio en la historia de Zerain
Alfonso VIII de Castilla. Miniatura del siglo XIII

La Alta Edad Media, los tiempos inmediatos a la caída del Imperio Romano de Occidente, han sido denominados los “siglos oscuros”. La oscuridad en concreto deviene de la ausencia de documentación, mucho más abundante a partir del siglo XII en adelante. Una consecuencia de la inestabilidad política propia de la época y la fragmentación del poder político. El fin de ese gran silencio histórico varía de unas regiones de Europa a otras. En el caso de Zerain se rompe en el siglo XIII. Sabemos gracias a la documentación que tras el paso, en el año 1200, de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa de manos de los reyes navarros a las de los castellanos, para estos últimos será fundamental asegurar la ruta que une Álava con Gipuzkoa y con el Mar así como con el resto de sus posesiones.

Para eso, no lejos de Zerain, surge en el año 1256 Segura . Todo parece indicar que, a pesar de que Zerain y esa nueva villa tienen la misma posición ventajosa para la defensa y control de esa ruta comercial, es Segura la que ha sido preferida para ejercer esas funciones, siendo   Zerain tan sólo una extensión de Segura, que, dotada de defensas y muros, se convierte en el reflejo del poder central en la zona, para defender el territorio (incluyendo poblaciones bajos su dominio como Zerain) tanto de otros monarcas, como de la levantisca nobleza local enfrentada en los bandos de Oñaz y Gamboa.

1443

Escritura de amojonamiento hecha en 1443 de los montes que la villa de Segura compró a D. Fernán Pérez de Ayala, con los términos municipales de dicha universidad de Legazpia.
Copia (1854-10-04. Segura)

AGG-GAO JDIM2/19/01

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De la Iglesia a las Minas y la Independencia

Puede que la primera mención a Santa María de Zerain date de 1384, a finales del siglo XIV. Sin embargo, parece probado que el asentamiento ante esa iglesia debía de ser anterior, ya que su cruz es al menos de un siglo anterior, tallada, todavía, en estilo Románico. Ese origen en el tiempo, paralelo al de Segura, no da a Zerain, aun así, una entidad política propia hasta cerca de tres siglos después.

 
Pueblo de Zerain

Así es. Ni ese origen paralelo en el tiempo al de Segura, ni la concesión de las minas que Fernando el Católico hace a esta población en el año 1512 convertirán a Zerain en villa independiente hasta que, en el año 1615, la necesidad insaciable de dinero de  Felipe III aceptará gustosamente conceder la categoría de villa a Zerain (junto a otras muchas poblaciones guipuzcoanas). Naturalmente previo pago. En su caso de 31.364 reales.

1621

Nombramiento de escribano del número de las villas de Zerain y Mutiloa.

AHPG-GPAH 1-4071,G10r-10v

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Un lento devenir. Zerain entre el siglo XVII y el XIX

La independencia de Zerain adquirida en 1615 no altera, en lo sustancial, un ritmo histórico que para ella discurre con cierta lentitud. Alejada de la principal ruta de la provincia, la agricultura, la ganadería y la  minería constituyen el eje en torno al cual se desarrollan los acontecimientos históricos en esta villa

Zumalakarregi herido, por Chamorro, 1845

La minería será la actividad que, a lo largo de la historia, marque con más intensidad el paisaje de Zerain hasta la actualidad. La actividad se inició desde la Edad Media, pero es durante los siglos XVII al XIX cuando experimenta su mayor desarrollo gracias a la demanda de las armerías de Placencia y de Tolosa. Ya en el siglo XIX, con la creación de la compañía  “La Unión”, se produce una explotación más intensa y sistemática de ese sector. Será a partir de este momento cuando el capital extranjero se interese por el coto minero de Zerain. De este periodo son muchas de las estructuras e instalaciones que perduran hoy en día como los hornos de calcinación, los  talleres o el cable aéreo para transportar el mineral

Por lo demás, los grandes acontecimientos parecen preferir otras poblaciones que, al margen de su carácter de villas, se ven involucradas, por su situación geográfica, en el eje central de los acontecimientos históricos que los zeraindarras deben ir a buscar, por lo general, más allá de los reducidos límites de su población, que apenas se expanden en los 400 años de Historia de esta villa situada, sin embargo, en el corazón geográfico de Gipuzkoa. A ese respecto dan un testimonio elocuente vidas como las del bisabuelo de Francisco de Goya, oriundo del  caserío Manchola, que emigrará a Aragón en busca de trabajo y en tan sólo dos generaciones promueve a esa rama de la familia a una actividad de prestigio como la de pintor de Corte que ejerce su biznieto.

La vida del curandero José Francisco Tellería Uribe, “Petriquillo”, también originario de Zerain, es un testimonio igualmente notorio de la lejanía -siempre relativa- de los grandes acontecimientos históricos con respecto a Zerain. Este cirujano que tendrá en sus manos la vida y la sospecha de haber dado muerte al general  Tomás de Zumalacarregui (la gran esperanza de victoria del partido absolutista español liderado por Carlos de Borbón) sólo encontrará esa alta hora histórica lejos de su población natal. Movido desde ella por esas grandes convulsiones históricas, que para él empiezan uniéndose a los regimientos de voluntarios guipuzcoanos que combaten la invasión napoleónica.

1611

Escrito de la villa de Tolosa quejándose de que los mineros de Zerain y Mutiloa contaminaban el río Oria con perjuicio para la pesca.

AGG-GAO JDIM2/12/24

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1744

Papeles referentes a la oposición hecha por Dª Paula Antonia Antia, viuda de Otalora, a la explotación de una mina de plomo y cobre en jurisdicción de Zerain

AGG-GAO JDIM2/20/13

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1857

Convenio sobre la venta del mineral calamina que se extrae de las minas de San Blas y Santa Bárbara en Zerain.

AHPG-GPAH 3/2854,A:667

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1862-05-10

Venta de unos trozos de terreno en jurisdicción de Ormaiztegi a favor de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España.

AGG-GAO PPT3297/123:350-

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1763

Escritura relativa a las obras de cantería y carpintería del caserío Manchola Mayor de Zerain.

AHPG-GPAH 1-0616,A227r-233r

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1886

Acta de entrega del monumento erigido en Zegama a la memoria de Tomás Zumalacárregui.

AHPG-GPAH 2-3868,A896r-900r.

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Parque Cultural y Paisaje Histórico

Tras el agotamiento de las minas, a lo largo del siglo XX, la población de Zerain creará un modelo económico llamativo dentro del panorama guipuzcoano. Sin abandonar una actividad agropecuaria que ha acompañado a esta población incluso durante los momentos más álgidos de la industrialización decimonónica, esta comunidad ha puesto en valor tanto el paisaje que le rodea como su historia, para convertirse en un foco de atracción de visitantes que dinamice el tejido social y económico de la comarca.

De esta forma, se ha recuperado la única cárcel municipal existente en estos momentos en Gipuzkoa. Datada en el año 1711 y mantenida hasta su recuperación en la actualidad. Otro tanto se ha hecho con la actividad minera que desde al menos el siglo XVI ha sido uno de los motores económicos de Zerain. Las viejas instalaciones de galerías y hornos se han convertido en una ruta que constituye uno de los principales ejes de esa política que utiliza el paisaje y la historia relacionada con él como uno de los fundamentos económicos de la zona.