Ion Agirretxe y Cristina Casa: “Necesitamos psicólogos en las compañías profesionales”
Desde que se conocieron en la Compañía de Angel Corella, el añorgatarra Ion Agirretxe y la madrileña Cristina Casa han recorrido juntos su carrera profesional y personal. Tras cinco años en la Compañía de Danza de Flandes, ambos trabajan ahora en la Compañía Española de Danza.
- 1078

Agirretxe comenzó a bailar cuando era niño, en campeonatos de aurreskularis y más tarde en la danza clásica, en la academia Thalia de San Sebastián. Recibió una de las becas Diputación Foral de Gipuzkoa, y pudo completar su formación en Madrid, iniciando su carrera profesional en el Ballet Europa. Por su parte, Cristina Casa tiene una larga y próspera carrera en compañías como el English National Ballet o la compañía Images.
Están preparadando una gala en Gijón, que harán justo antes del comienzo de la temporada. “Habíamos oído muchas y buenas cosas sobre el servicio, pero no lo conocíamos de primera mano. La existencia de un servicio público de este tipo, orientado a la danza es maravilloso… y también inusual”, dice Agirretxe.
Han aprovechado las vacaciones para visitar a familiares y amistades de Ion, pero como nos advierte Cristina, “da igual a dónde sea, siempre llevamos en la bolsa ropa y zapatillas de baile, porque la planificación de la agenda cambia de un día para otro, y siempre tenemos que estar en forma. En vacaciones, paramos como máximo unos diez días. Es cuando empiezan los dolores de todos los músculos, ya que el cuerpo demanda su descanso. Antes de endurecernos por completo, conviene empezar a bailar”. Para mantenerse en forma, Ion es un consumado ciclista. “Hago tantos kilómetros como sea posible. Cuando consigo acumular horas, siento una mejora notable en las piernas”. Cristina prefiere “la montaña y el silencio”.
Más allá del cuidado físico, nos advierten del aspecto emocional: “nos gusta la sensación del escenario, pero la presión del trabajo en los meses previos es alta, horas y horas de tensión continua: si te elegirán o no para bailar, si conseguirás dominar ese movimiento o técnica que quieres, la competencia entre compañeros y compañeras… Nos gusta bailar, pero siempre no lo conseguimos. Psicológicamente es duro”. Se corre el riesgo de entrar en una círculo vicioso, “a quien no está en un buen momento le cuesta mantener la motivación, y es entonces cuando se producen las lesiones más graves. Hace tiempo que hablamos de la necesidad de integrar a profesionales de la psicología en las compañías. Trabajar la frustración es fundamental. Como pareja, nos apoyamos la una al otro, pero en todo el mundo tenemos amigos y amigas trabajando en soledad en las compañías”.
Sabe bien Ion Agirretxe lo importante que es trabajar las emociones: “cuando era niño me hacían bullyng por ser bailarín, y no quiero que nadie me vuelva a vivir nada parecido. El trabajo psicológico enseña a distinguir los elementos y características de cada situación, a discernir entre lo que es y no es responsabilidad de uno, y entre lo que está en mano de uno y qué no. Por ejemplo, cuando sustituyo el maillot de danza por el de bicicleta, cambio de realidad, y adquirir conciencia sobre ello es muy importante, y sobre todo, más saludable”. Cristina apunta la importancia de la educación: “todavía hoy, cuando hacemos las actuaciones para centros escolares, percibimos el estigma que tienen los chicos bailarines, por ejemplo, con las risas y las burlas que hacen a los chicos bailarines cuando ven que se nota el suspensor genital. En comparación con lo que vemos en muchos países europeos, tenemos mucho camino por delante”.
Con todo, siguen bailando porque “es nuestra pasión”. Cristina tiene 40 años y Ion 35. “Sabemos que alguna vez nos retiraremos y aunque todavía no tenemos un plan concreto, hemos retomado los estudios”. Cristina ha finalizado este año el grado superior de danza y Ion está estudiando el grado de audiovisuales. “Como no, estudiamos a distancia, porque no podemos ir a clase. Además, del mismo modo que el monte o la bicicleta, los estudios nos ayudan a salir de la burbuja del mundo de la danza. Dicho esto, estamos totalmente concentrados en el trabajo de la compañía. Luego, ya se verá”.