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Un viaje al pasado. San Adrian/ Tunel Lizarrate. 14.000 años de historia

Un viaje al pasado. San Adrian/ Tunel Lizarrate. 14.000 años de historia

El libro "Iraganera bidaia bat. San Adrian/Lizarrate Tunela. 14.000 urtetako Historia" es el fruto del trabajo de investigación de la IV Beka Xabier Azurmendi promovida por el Ayuntamiento de Zegama.

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El libro "Iraganera bidaia bat. San Adrian/Lizarrate Tunela. 14.000 urtetako Historia" es el fruto del trabajo de investigación de la IV Beka Xabier Azurmendi promovida por el Ayuntamiento de Zegama. Su publicación ha sido posible gracias a la colaboración económica del Ayuntamiento de Zegama y la Diputación Foral de Gipuzkoa, correspondiendo su redacción a un equipo formado por varios investigadores de la Sociedad de Ciencias Aranzadi (Jexux Tapia Sagarna, Manu Ceberio Rodriguez y Alfredo Moraza Barea), coordinadores de los trabajos arqueológicos. En este Libro sirve de compendio de los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo en este singular paraje desde el año 2008. Un trabajo de carácter multidisciplinar que está ofreciendo unos resultados muy interesantes, convirtiendo a este enclave en uno de los yacimiento arqueológicos más interesantes del Arco Cantábrico por la amplia cronología registrada y el buen estado de conservación de esas evidencias. En el Túnel de San Adrian/Lizarrate está situado al pie de la Sierra de Aizkorri-Aratz, a algo más de 1.000 metros de altitud. Es una cavidad natural en la que aparece representada una buena parte de la Historia de Euskal Herria. Las evidencias arqueológicas nos permiten documentar una amplia secuencia de ocupación humana que se extiende desde hace 14.000 años (por el momento) hasta principios del siglo XX. Las diferentes generaciones que han ocupado la cavidad en esos distintos momentos nos legado distintas muestras de sus estancias en forma de restos de tallas de sílex, fragmentos cerámicos de distintos períodos, restos de sus vestimentas y elementos de adornos, instrumentos para su defensa o muestras de sus actividades diarias. Las paredes del Túnel nos hablan también de esa larga secuencia de ocupación con restos de talla de la roca natural, fondos de cabaña, cimientos de las distintas edificaciones que se habilitaron bajo su techo (calzada, castillo, ostatu, ermita, almacenes, etc.). San Adrian/Lizarrate sigue guardando un tesoro oculto de nuestro pasado, convirtiéndose en un túnel del tiempo que nos permite llevar a cabo un viaje al pasado de nuestro entorno.