20·02·2026
Desde 2022 se han movilizado más de 400.000 euros y se han compensado 40.000 toneladas de CO₂, impulsando once proyectos de restauración ecológica y adaptación climática en el territorio.
José Ignacio Asensio: “La descarbonización es una oportunidad para modernizar nuestra economía, generar bienestar y avanzar hacia un modelo más justo, competitivo y sostenible”.
El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha reconocido hoy la implicación de medio centenar de empresas y entidades del territorio que durante 2025 han participado activamente en el Fondo de Carbono Voluntario de Naturklima, una herramienta clave para avanzar en la descarbonización del tejido económico y reforzar la acción climática desde la colaboración público-privada.
Desde su puesta en marcha en 2022, el Fondo ha logrado consolidarse como un instrumento estratégico al servicio de la transición ecológica, movilizando más de 400.000 euros en aportaciones voluntarias y permitiendo la compensación de más de 40.000 toneladas de CO₂ equivalente. Solo en 2025, las empresas participantes han compensado cerca de 10.000 toneladas, con una aportación conjunta de 100.000 euros, cifras que evidencian la creciente implicación del tejido económico en la lucha contra el cambio climático.
El diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, ha subrayado durante el acto que “estas cifras reflejan algo mucho más profundo que un balance ambiental: expresan una forma distinta de entender el desarrollo económico, basada en la responsabilidad, la innovación y la justicia climática”. En este sentido, ha destacado que “la descarbonización es una oportunidad para modernizar nuestra economía, ganar autonomía estratégica, reforzar nuestra competitividad y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía”.
De la compensación a la transformación del territorio
Las aportaciones realizadas a través del Fondo se traducen en acciones concretas con impacto directo en el entorno, impulsando infraestructuras verdes, proyectos de restauración ecológica y medidas de adaptación al cambio climático. Hasta la fecha, se han desarrollado once actuaciones en distintos municipios, mejorando la resiliencia urbana, la biodiversidad y el bienestar social.
Entre los proyectos más recientes destacan la creación de refugios climáticos en Orio y Tolosa, generando nuevos espacios verdes con sombra para hacer frente a los episodios de calor extremo, y la recuperación ambiental y paisajística en Soraluze, que ha permitido integrar mejor el bidegorri en el entorno natural y reforzar el equilibrio ecológico de la zona.
“Cada euro aportado es una inversión en el futuro: más árboles, más sombra, más ecosistemas restaurados y más bienestar para la ciudadanía. Es una apuesta decidida por un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y resiliente”, ha remarcado Asensio.
Compromiso empresarial para liderar el cambio
El Fondo de Carbono Voluntario se ha convertido en un referente de cooperación entre el sector público y el tejido económico, demostrando que la acción climática puede ser un motor de transformación económica y social. Las empresas participantes pertenecen a sectores tan diversos como la industria, la construcción, la energía, la alimentación, la consultoría, el transporte, el turismo o la cultura, reflejando la amplitud del compromiso con la transición ecológica.
“El liderazgo climático exige corresponsabilidad. La neutralidad climática solo será posible si avanzamos juntos, sumando voluntades, conocimiento y recursos. Las empresas que hoy reconocemos son un ejemplo de cómo el compromiso empresarial puede convertirse en palanca de cambio”, ha señalado el diputado.
Con iniciativas como el Fondo de Carbono Voluntario, el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa refuerza su apuesta por una economía baja en carbono, innovadora y socialmente responsable, consolidando una hoja de ruta clara hacia un futuro más justo, saludable y sostenible.
San Sebastián, 20 de febrero de 2026