18·03·2026
La actuación ha contado con una inversión de 46.360 euros y ha permitido regenerar una zona degradada de media hectárea en el Alto Ihurre mediante la creación de un nuevo camino, la plantación de más de 550 árboles y arbustos autóctonos y la instalación de elementos naturales para favorecer la biodiversidad y el uso público del espacio.
El nuevo espacio verde mejora el confort térmico del entorno y refuerza la red de refugios climáticos impulsada para ofrecer a la ciudadanía lugares con sombra, naturaleza y descanso frente a episodios de calor extremo.
José Ignacio Asensio: “Las infraestructuras verdes son una herramienta clave para adaptar nuestros municipios al cambio climático y mejorar la calidad de vida de las personas”.
El Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha inaugurado hoy una nueva infraestructura verde en el barrio de Ihurre, en Olaberria, un espacio natural recuperado para el uso público que se integra en la red de refugios climáticos del territorio impulsada por el Departamento junto a la Fundación Naturklima. En la visita han participado el diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, el alcalde de Olaberria, Jokin Garmendia, y la directora de Turismo de Gobierno Vasco, Clara Navas.
La actuación se ha desarrollado en el Alto Ihurre, una zona recreativa de 2,3 hectáreas que funciona como pulmón verde del municipio y área de esparcimiento para la ciudadanía. El proyecto ha permitido recuperar una parcela degradada de aproximadamente media hectárea, ampliando el espacio disponible para el uso vecinal y reforzando al mismo tiempo la protección de la fauna y la flora del entorno.
Regeneración de una zona degradada
Los trabajos, ejecutados por la empresa Juan Jaime Alkiza con una inversión de 46.360 euros, han contado con la dirección de obra de AR Consultores en Medio Ambiente S.L. y se han desarrollado en un plazo de cuatro semanas. La actuación se enmarca además en el impulso a las soluciones basadas en la naturaleza financiadas a través de los fondos europeos Next Generation.
La intervención ha incluido la retirada de varias construcciones abandonadas, entre ellas una caseta con cubierta de amianto que ha sido retirada por una empresa especializada, así como la limpieza y desbroce de una superficie de más de 4.200 metros cuadrados. Posteriormente se ha llevado a cabo una regeneración integral del espacio mediante movimientos de tierra y la creación de un nuevo camino de 280 metros de longitud y dos metros de anchura que mejora la accesibilidad y el recorrido por el entorno.
Entre las actuaciones realizadas destaca también la creación de un “mikado” de troncos, una estructura natural elaborada con madera procedente de los propios árboles talados durante la obra que favorece la biodiversidad y sirve de refugio para pequeños animales. Asimismo, se han instalado bancos y una mesa construidos con troncos del propio entorno para facilitar el uso recreativo del espacio, además de colocar un vallado en las zonas necesarias para proteger las nuevas plantaciones.
Plantación de especies autóctonas
El proyecto ha apostado además por la restauración ecológica del entorno mediante la plantación de 222 árboles de especies autóctonas —entre ellas robles, cerezos silvestres, serbales y abedules— y 335 arbustos propios del bosque atlántico, junto con la siembra de hierba en toda la superficie intervenida.
Estas actuaciones contribuyen a reforzar la biodiversidad del entorno y a crear un espacio natural más resiliente frente a los efectos del cambio climático.
Un espacio natural que actúa como refugio climático
Durante la visita, el diputado de Sostenibilidad ha destacado que “proyectos como el de Ihurre demuestran que la adaptación al cambio climático también se construye desde lo local, recuperando espacios degradados y transformándolos en lugares vivos que aportan sombra, naturaleza y bienestar a la ciudadanía”. En este sentido, ha subrayado que “la red de refugios climáticos que estamos impulsando permite que cada vez más municipios dispongan de espacios naturales preparados para hacer frente a episodios de calor extremo”.
Esta actuación se suma a la red de refugios climáticos impulsada por el Departamento de Sostenibilidad y la Fundación Naturklima, una red que ya está presente en municipios como Donostia, Azkoitia, Legazpi, Arrasate, Getaria, Irun, Legorreta, Hernani, Orio o Idiazabal, entre otros, y que continúa ampliándose para garantizar una cobertura equilibrada en todo el territorio.
Olaberria, 18 de marzo de 2026