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“El desarrollo del teletrabajo debe incorporar la perspectiva de la corresponsabilidad”

Foto “El desarrollo del teletrabajo debe incorporar la perspectiva de la corresponsabilidad”

“El desarrollo del teletrabajo debe incorporar la perspectiva de la corresponsabilidad”

Markel Olano, afirma que la extensión de esta herramienta “de enorme importancia” no debe generar “retrocesos” en la igualdad de oportunidades de las mujeres en el ámbito económico.

“El desarrollo del teletrabajo debe incorporar la perspectiva de la corresponsabilidad”

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, ha expresado esta mañana la importancia de incorporar “la perspectiva de la corresponsabilidad” en el desarrollo del teletrabajo, para que la extensión de este recurso sirva para “profundizar en la igualdad” en el ámbito socio-económico y en la promoción de un modelo de empresa “competitiva y participativa que ponga el talento de las personas, mujeres y hombres, en el epicentro”. En una jornada telemática de la red Erantzunkide Sarea promovida por la Diputación, con la participación online de un centenar de personas representantes de empresas del territorio, Olano ha afirmado que la extensión de esta herramienta, de “enorme importancia” en el marco de la constante modernización y de la digitalización de las empresas guipuzcoanas, debe llevarse a cabo “sin retrocesos” en la igualdad de oportunidades de las mujeres en el ámbito económico. 

Junto con la directora foral de Igualdad, Miren Elgarresta, el diputado general ha abierto esta mañana la jornada telemática El teletrabajo desde el enfoque de género en las empresas: de su improvisación a su gestión sostenible, en el que expertos y expertas han compartido su visión acerca de la incorporación de esta modalidad de trabajo al mundo laboral. Asimismo, varias empresas participantes en la red Erantzunkide Sarea de empresas guipuzcoanas comprometidas con la conciliación corresponsable han dado a conocer sus experiencias en este ámbito.

Según el diputado general, la irrupción de la pandemia de COVID-19 y el posterior confinamiento trajo consigo la necesidad de “incorporar de forma urgente” el teletrabajo a la dinámica habitual de las empresas. Olano ha recordado que, por ejemplo, 376 pymes del territorio han recibido el apoyo del departamento foral de Promoción Económica para adaptar sus sistemas de trabajo a ese nuevo contexto, cifra que, en su opinión, sirve para ilustrar que este sistema de trabajo supuso un “recurso fundamental” al que recurrieron las empresa del territorio para afrontar las consecuencias del confinamiento y de la desescalada.

Sin embargo, según ha completado, este aumento repentino del teletrabajo también ha generado interrogantes desde diversos puntos de vista. “Entre ellas, en una situación crítica como la que vivimos, los primeros estudios existentes nos avisan de que han sido las mujeres quienes más han recurrido al teletrabajo, lo que en muchos casos ha supuesto una carga añadida a las múltiples tareas que venían asumiendo exclusivamente”, ha reflexionado el diputado general.

Ante esta realidad, el diputado general ha valorado que, en un contexto en el que “la digitalización de nuestras empresas resulta un desafío fundamental”, el teletrabajo se ha erigido en una “herramienta muy importante” para modernizar y mejorar “nuestras formas de trabajar”. “Pero es necesario que desarrollemos esta dinámica desde el punto de vista de la corresponsabilidad, profundizando en la igualdad en el ámbito socio-económico y en modelos de empresa competitivas y participativas, que pongan el talento humano en el epicentro, para que no haya retrocesos en la igualdad de oportunidades para las mujeres”.

En este sentido, el diputado general ha recordado que el III Plan foral de Igualdad de Mujeres y de Hombres, recientemente aprobado por la Diputación, recoge entre sus “líneas de intervención” las políticas destinadas a garantizar “la igualdad de oportunidades” de mujeres y hombres en el ámbito económico. Un objetivo que adquiere “más relevancia todavía” en el actual contexto crítico. En este sentido, según ha recordado, “la apuesta por la igualdad” forma parte de la realidad socio-económica de Gipuzkoa; “debemos reforzar este valor como parte del desarrollo humano sostenible del que se ha dotado nuestro territorio, más si cabe a la hora de salir de la crisis actual”, ha completado.

Por otra parte, la directora foral de Igualdad, Miren Elgarresta, ha informado de que la Diputación está realizando una prospección entre las 35 empresas de Erantzunkide Sarea que han llevado a cabo experiencias piloto en el campo de la conciliación, con el objeto de conocer el alcance y los resultados de la implantación sobrevenida del teletrabajo, siempre desde la perspectiva de la igualdad. Asimismo, se llevará a cabo otro estudio con otras más de 500 empresas guipuzcoanas para averiguar qué uso se ha dado al teletrabajo y los cambios generados en las medidas de conciliación a raíz de la COVID-19.

Isabel Pla Julián, directora de la Unidad de Investigación de Economía Feminista del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Valencia, ha tratado con su ponencia mostrar “las potencialidades y las trampas” que supone el teletrabajo para las personas trabajadoras y, en particular, para las mujeres. Según ha indicado, la COVID-19 ha abierto más posibilidades de esta figura laboral, anteriormente minoritaria en el Estado.  Sin embargo, ha planteado la necesidad de regular y establecer esta herramienta de política laboral para mejorar “la sostenibilidad de la vida”.

Ander Sansinenea, director de LKS Next, ha presentado el teletrabajo como una “oportunidad” para transformar “el presentismo”, para lo que, en su opinión, es necesario una “transformación cultural”. Entre los beneficios de esta modalidad de trabajo, ha mencionado que “la mejora de la conciliación entre la vida personal y la vida profesional, mejor aprovechamiento del tiempo, el incremento de la productividad y la reducción de accidentes in itineres”, entre otros. Sin embargo, este experto también ha apuntado que la también plantea “riesgos” como “el alargamiento de las jornadas, riesgo de invisibilidad y de seguridad de la información que se maneja”.