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Medio Ambiente y el Banco de Alimentos colaboran para combatir el despilfarro alimentario

Foto Medio Ambiente y el Banco de Alimentos colaboran para combatir el despilfarro alimentario

Medio Ambiente y el Banco de Alimentos colaboran para combatir el despilfarro alimentario

El Departamento de Medio Ambiente destinará 200.000 € al programa “Último minuto”.

Medio Ambiente y el Banco de Alimentos colaboran para combatir el despilfarro alimentario

José Ignacio Asensio: “La recogida de excedentes de las entidades donantes evita el despilfarro alimentario, reduce la generación y el vertido de residuos y cumple con un fin social de importante alcance, que tiene especial significación en estos momentos de crisis”. “La coyuntura provocada por el Covid-19 pone en primer plano la necesidad de reforzar este servicio ante un previsible incremento de las necesidades”.

El diputado de Medio Ambiente, José Ignacio Asensio, y el Presidente del Banco de Alimentos de Gipuzkoa, José Manuel Pineda, han suscrito un convenio de colaboración esta mañana en la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Con la firma del citado convenio, el Departamento de Medio Ambiente y Obras Hidráulicas de la Diputación Foral de Gipuzkoa continuará apoyando el programa “Último minuto” y se compromete a aportar hasta 200.000 €. Estos recursos se destinarán a financiar la recogida, almacenamiento y distribución de alimentos del programa último minuto; asimismo, dotarán al Banco de Alimentos de los medios materiales y humanos necesarios para mantener la actual red de colaboración que lo hace posible en el conjunto del Territorio Histórico de Gipuzkoa.

El diputado de Medio Ambiente ha afirmado que con esta acción, se consiguen evidentes ventajas económicas, ambientales y sociales, respondiendo a los objetivos de desarrollo sostenible en los que trabaja la Diputación Foral de Gipuzkoa. “Por un lado, la recogida de estos excedentes en las entidades donantes evita el despilfarro alimentario y su gestión como residuos; por otro, se evita el vertido de tales productos y, además, se cumple con un fin social de importante alcance, que adquiere especial significación en la coyuntura provocada por el Covid-19”, ha declarado Asensio

El diputado foral ha recordado que al desperdiciar la comida «no solo se pierde el alimento no consumido, sino que también se malgastan todos aquellos recursos que se han utilizado para producirlos»; por ejemplo, el uso de la tierra, los nutrientes, el agua y la energía empleada para su producción, transformación y transporte, así como, las correspondientes emisiones de gases de efecto invernadero. «En consecuencia, el despilfarro de alimentos debe entenderse como un problema global, éticamente inaceptable, socialmente injusto y económica y medioambientalmente insostenible», ha señalado Asensio.

Las estimaciones actuales indican que en todo el mundo se despilfarra aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen para consumo humano, con el coste económico y medioambiental que esto supone.  En Gipuzkoa se estima en 123.000 toneladas los alimentos despilfarrados al año  (23% correspondientes al desperdicio y 77% a pérdidas) en la cadena agroalimentaria del territorio.

Por ello, y al objeto de minimizar el despilfarro,  desde el año 2006 la Diputación Foral de Gipuzkoa colabora con el Banco de Alimentos de Gipuzkoa en el desarrollo del programa ‘último minuto’. A través de esta iniciativa, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa capta aquellos excedentes de las entidades comerciales colaboradoras que, aunque ya no son comercializables, son perfectamente consumibles. Se trata de alimentos frescos que el Banco de Alimentos de Gipuzkoa canaliza hacia las entidades que trabajan con los colectivos más desfavorecidos.

Gracias a esta colaboración, durante los últimos años se han recogido y distribuido en torno a 1.000.000 kilos de alimento cada año, que representan aproximadamente el 35% de los alimentos que recoge el Banco de Alimentos. De esta manera, además de paliar las necesidades de muchas familias guipuzcoanas, se evita la gestión como residuo de alimentos perfectamente consumibles, poniendo en valor el primer nivel de la jerarquía de residuos: la prevención.

En la actual coyuntura derivada del COVID19, esta iniciativa cobra todavía mas valor si cabe. Tras la actual crisis sanitaria, es previsble una crisis social y un incremento de las necesidades y, si bien hasta el momento no se han observado faltas de abastecimiento, pueden producirse problemas de provisiones en el futuro. Jose Manuel Pineda, presidente del Banco de Alimentos, ha afirmado que  “habrá un mayor número de personas que necesitarán ayuda tras la pandemia del COVID19. Calculamos que llegaremos al pico máximo que llegamos en la anterior crisis, unas 24.500 personas. Actualmente atendemos a cerca de 18.000”. Ante esta coyuntura, el Bando de Alimentos de Gipuzkoa ha realizado un llamamiento para animar a la colaboración y al voluntariado en esta iniciativa solidaria.