Red Foral de Videometría Litoral de Gipuzkoa

La Red Foral de Videometría Litoral de Gipuzkoa está compuesta de 9 instalaciones con videocámaras a lo largo de la costa guipuzcoana. Además, también tributa información a la Red la estación de videometría de Zarautz, que es propiedad del Ayuntamiento. Las 10 monitorizan las playas en base a 3 aplicaciones: afluencia de usuarios, seguridad y morfodinámica:

  1. Afluencia: permite el cálculo de la densidad de ocupación de la playa a partir de las imágenes instantáneas obtenidas de las cámaras. La afluencia de usuarios se obtiene a partir de la densidad y la superficie considerada de playa. Se pueden extraer por cada playa picos de densidad de usuarios, permanencia media, o determinar si la playa recibe más visitantes durante las mañanas o las tardes en temporada estival, entre otros datos.
  2. Seguridad: las imágenes promediadas permiten distinguir zonas de alta densidad lumínica, que son zonas de rotura; zonas donde las olas no rompen, y canales más profundos asociados a corrientes peligrosas. A partir de esa información, se obtienen mapas diarios de corrientes y oleaje, de utilidad para el servicio de socorrismo, al que se le suministra una tablet con una aplicación en la que se pueden consultar estas funcionalidades. Además, en la misma aplicación se pueden georreferenciar los rescates realizados en temporada estival.
  3. Morfodinámica: estudio de la evolución temporal de la morfología de los arenales costeros, en base a las imágenes promediadas obtenidas. Se analizan varios indicadores a lo largo del tiempo: área supramareal, área intermareal, distancia en pleamar y distancia en bajamar. Permite comparar esos datos con el aumento observado del nivel del mar, como consecuencia del cambio climático.

 

Hay un convenio firmado entre la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Fundación AZTI que cubre la adquisición de información y la realización de informes anuales a partir de los datos obtenidos de las 10 estaciones de videometría. Contempla además la formación necesaria a los servicios de socorrismo para aprovechar las utilidades en seguridad, con la visualización diaria de los mapas de corrientes y oleajes en una tablet y la georreferenciación de los rescates.

En 2020 se han modificado los patrones de ocupación de las playas debido a la situación creada por el COVID-19. Así, julio y septiembre han sido meses con valores y número de días de alta ocupación, similares a los de agosto. Además, se han dado valores de alta ocupación en una franja más amplia del día, frente a los máximos muy marcados de mañana y tarde que se observaban en años anteriores. Asimismo, se han detectado cambios en la distribución de usuarios, ya que se ha tenido a ocupar toda la superficie del arenal para respetar el distanciamiento social. Los resultados se pueden consultar en el siguiente enlace:

La observación morfodinámica de los arenales guipuzcoanos permite monitorizar cambios en la distribución de la arena y la forma de las playas. Se realiza un análisis de los datos obtenidos, con base en los ciclos anuales de erosión y crecimiento de los arenales. El último periodo de análisis ha sido hasta octubre de 2019. Se cuenta con información de 10 playas de la red, con periodo de 6-7 meses de estudio en la mayoría de ellas. No obstante, tanto en Deba como en Hondarribia el intervalo es superior a 1 año, y en Zarautz se dispone de una serie de datos de más de 9 años. Los resultados del seguimiento realizado se pueden consultar en el siguiente enlace:

La ortorrectificación de las imágenes obtenidas por las cámaras de la red  permite identificar zonas de potencial peligro para los usuarios de las playas, debido a la presencia de oleaje y fuertes corrientes. Es de gran utilidad para los servicios de socorrismo, a los que se les proporciona acceso diario a la información mediante una aplicación.