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Ordenación del Territorio

La Bahía de Pasaia, un área de intervención preferente

La Bahía de Pasaia es un territorio que ha venido sufriendo de manera especialmente intensa los efectos de las sucesivas crisis que nos han afectado desde finales de la década de los 70 del siglo pasado. En este periodo se ha producido una profunda crisis del modelo socioeconómico que tradicionalmente la sustentaba, basada en la actividad portuaria, la industria metalmecánica y la construcción.

La Bahía de Pasaia, ya antes de la última crisis que se inició en 2008, era considerada un área desfavorecida, situación que en estos últimos años ha venido deteriorándose aún más.

Deterioro socioeconómico y estancamiento tecnológico

Todo ello se refleja en un alto impacto del desempleo que ha generado a su vez un aumento de sectores de la población débiles y vulnerables, en riesgo de exclusión.

La actividad económica ha sufrido un importante deterioro, muy centrada en sectores tradicionales y poco innovadores, un sector comercial y turístico débil y una importante pérdida de dinamismo empresarial.

La interrelación entre tecnología y desarrollo social es importante y nos encontramos con unos indicadores inferiores de implantación de la sociedad de la información, con un insuficiente desarrollo de la administración electrónica en los municipios y con una ausencia de servicios de atención ciudadana.

Deterioro urbanístico y medioambiental

El entorno de la Bahía presenta una elevada densidad poblacional y urbana, además de una fuerte concentración de grandes infraestructuras del transporte (además del propio Puerto) que atraviesan la comarca desde y hacia la frontera por un lado y Donostia-San Sebastián por otro, que si bien facilitan su interconexión con el exterior, añaden presión a un territorio fuertemente urbanizado en su mayor parte, generando importantes problemas de tráficos, seguridad y accesibilidad. Al mismo tiempo que siguen existiendo carencias en materia de movilidad, que se traducen en la necesidad de mejorar la interconexión interna entre barrios y municipios y consolidar las vías de comunicación no motorizadas.

El parque de viviendas también presenta una situación de deterioro progresivo, existiendo zonas de baja calidad edificatoria, bajo índice de confort en las viviendas, ausencia de oferta específica de viviendas para determinados colectivos, escasez de suelo residencial urbanizable y edificios en situación de desuso y deterioro progresivo.

Existe también un déficit de coordinación entre las distintas políticas y la política energética y las políticas energéticas definidas a nivel local están todavía en una fase incipiente.

Los problemas ambientales son importantes, en parte como resultado de la actividad portuaria, aunque ha habido mejoras en los últimos años (aguas de la Bahía y menor contaminación atmosférica, por ejemplo). Se observa, así mismo, una escasez de zonas verdes urbanas, a pesar de contar con valiosos espacios naturales protegidos en su entorno.

Derivado de todo ello, se produce un progresivo empeoramiento también de la calidad de vida, tal y como se puede evidenciar en los indicadores de salud más desfavorables y hábitos de vida menos saludables que el resto de Gipuzkoa. Los niveles de equipamientos y servicios de uso colectivo son bajos.

Activos y recursos existentes sobre los que se basa la estrategia

La Bahía de Pasaia también presenta importantes fortalezas, elementos de excelencia que deben ser puestos en valor para tomarlos como base e impulsar entorno a ellos su transformación.

Su singularidad, identidad propia, la bahía de Pasaia como elemento diferencial y su posicionamiento estratégico en la Eurociudad Vasca Bayona-San Sebastián son un primer elemento clave.

Además la Bahía puede mostrarse a los demás como lugar de convivencia, diversidad y mestizaje que haga de la integración un eje motor.

El momento actual es clave, en estos momentos existe el consenso y compromiso interinstitucional necesario para el impulso de la regeneración de la Bahía de Pasaia.

Y, por último pero no menos importante, la existencia de una ciudadanía participativa, con un tejido asociativo y de voluntariado importante como palanca para muchos retos, estrategias y actuaciones.

Todo ello contribuye a generar una importante imagen de deterioro y de poca atractividad que, en este ámbito, exige una intervención pública para llevar a cabo un proceso de regeneración integral, basada en la renovación y rehabilitación urbana y en la revitalización de la economía.

Programa de Regeneración Integral de la Bahía de Pasaia

Ante esta situación descrita, el actual gobierno foral desarrolla un programa de regeneración integral que permita en el corto y medio plazo el impulso a la actividad económica, la rehabilitación y recuperación de espacios urbanos y equipamientos degradados, que respondiendo a las necesidades de la ciudadanía de Pasaialdea contribuyan al desarrollo territorial y al bienestar de la población, dentro de un objetivo global de regeneración y revitalización económica, urbanística, social y cultural de Pasaia.

Este programa se basa, de manera pionera, en la participación y el consenso entre los ayuntamientos de Errenteria, Lezo, Pasaia y Oiartzun, además de la agencia de desarrollo comarcal Oarsoaldea, y la Diputación Foral de Gipuzkoa.

El programa tiene dos líneas estratégicas de actuación:

  • La aprobación de la Revisión del Plan Especial de la zona de Servicio del Puerto de Pasaia.
  • Estrategia comarcal de regeneración urbana integral de la Bahía de Pasaia, lo que significa sostenibilidad social, ambiental y económica, mediante la firma de una serie de convenios anuales y actuaciones lideradas por la propia Diputación basadas en la Agenda Urbana Europea, con ejes de actuación centrados en la regeneración urbana, la sostenibilidad, la movilidad sostenible, los equipamientos y el empleo.

Los convenios que se han suscrito con los ayuntamientos y oarsoaldea se basan en un reparto proporcional, basado en el análisis de una serie de indicadores socioeconómicos. El departamento de Movilidad y Ordenación del Territorio asume el 85% de la inversión y el 15% restante lo asume cada ayuntamiento y Oarsoaldea. La subvención anual que concede la Diputación Foral de Gipuzkoa ronda los 2 millones de euros, lo que supone una inversión inducida de 2,3 millones de euros en la comarca.

Formulación de los retos

A la vista de lo expuesto, los retos básicos que nos planteamos con este programa de actuación son los siguientes:

Reto 1.  Propiciar un nuevo modelo de relación entre administración y ciudadanía que impulse la participación, la inclusión y la transparencia a través del uso de las nuevas tecnologías.

Reto 2.  Impulsar  un territorio inteligente que logre un mejor aprovechamiento de los recursos: introducción de nuevos modelos de gestión energética inteligente y adaptado al  calentamiento global y el cambio climático.

Reto 3. Habilitar una red de comunicaciones y movilidad sostenibles potenciando el uso de la bicicleta como medio de transporte.

Reto 4. Habilitar una red de equipamientos de acogida, educativo-culturales y de ocio al servicio de la inclusión social.

Reto 5. Combatir la precariedad y la exclusión social a través de programas de inserción socio-laboral. Fomentando nuevas formas de emprendizaje y favorecer la diversificación de la actividad económica y el impulso de nuevos sectores emergentes vinculados a las capacidades endógenas, especialmente la economía creativa.

Reto 6.  Aprovechamiento social y económico de los recursos: recuperar los espacios degradados y poner en valor el patrimonio histórico y cultural, mejorando la calidad de vida de la ciudadanía y fomentando su utilización como atractivo turístico y recurso económico.