Atletismo

De los andarines y korrikolaris al atletismo deportivo

La palabra andarín designaba a la persona que de manera rápida se encargaba de llevar recados, cartas y otros efectos de un lugar a otro utilizando únicamente la fuerza humana. Este oficio, muy extendido en el Antiguo Régimen, acabará desapareciendo con la llegada del ferrocarril y la generalización del resto de los modernos medios de transporte que convirtieron en ineficaz el trabajo de los andarines. Sin embargo, y de forma paradójica, a medida que el oficio se hacía innecesario, la carreras a pie atrajeron la atención del público en una dimensión de puro espectáculo lúdico.

Así, durante el siglo XIX las carreras a pie de andarines, también denominados korrikalaris en algunos lugares, se hicieron muy populares en las fiestas de las localidades de nuestros territorios y pasaron a ser celebradas en grandes espacios públicos como las plazas de toros de Huesca y Pamplona o las plazas mayores de los pueblos.

Esta consolidación de las carreras de andarines como espectáculo popular propició a su vez el que también surgieran otras modalidades de competición, frecuentemente vinculadas a apuestas, como los retos entre corredores e incluso desafíos extravagantes como las carreras hombre-caballo u hombre-automóvil.

Entre los andarines más famosos se encuentran los integrantes de la saga de los Juanagorris que arranca con Juan Bautista Igarabide, correo del general Zumalacárregui, uno de los principales mandos militares de la Primera Guerra Carlista (1833-1839), y termina con su descendiente Antonio, fallecido en 1953. En tanto que en Aragón el andarín más destacado y de mayor fama es Mariano Bielsa “Chistavín”.

1905 Alsasua

1905. Corredores del país en Alsasua (AGN, Postales Echagüe 9).

Andarines en la plaza de toros de Huesca

1884. Anuncio de retos de andarines en la plaza de toros de Huesca. (IEA. El Diario de Huesca. 29 de noviembre de 1884).

Solicitud de subvención para el Campeonato de España de carrera a pie

1917. Solicitud de subvención de la Federación Atlética Guipuzcoana a la Diputación para concurrir al Campeonato de España y Copa del Rey de Carrera a Pie. (AGG-GAO. JDIT1517_8209).

Paralelamente a la popularización de las carreras y competiciones pedestres, se fue produciendo también en nuestros territorios el surgimiento de clubes y federaciones deportivas. Entre ellos se cuentan el Irún Sporting Club, constituido en 1907, Béarn Sporting Club, fundado en Pau en 1922 o la Federación de Atletismo de Aragón, de 1923.

Este nuevo enfoque deportivista patrocinado por clubes y federaciones puso el acento en la práctica atlética como medio de mejora de la salud física y también moral. Por ello, fue frecuente la vinculación de la disciplina atlética a campañas en favor de la vida sana y el rechazo de las competiciones pedestres tradicionales de andarines por su componente de espectáculo comercial y su vinculación a las apuestas.

De este modo, tras la Guerra Civil Española (1936-1939) el espectáculo de los andarines cayó en completa decadencia siendo sustituido por el atletismo como disciplina deportiva reglada.

Corredor de carrera pedestre llegando a la meta en la Plaza Castillo de Pamplona

1933. Corredor de carrera pedestre llegando a la meta en la Plaza Castillo de Pamplona. (AGN. AP_GALLE. A-101).

Comunicación al Prefecto de la constitución de la asociación Béam Sporting Club en Pau

1922. Comunicación al Prefecto de la constitución de la asociación Béam Sporting Club en Pau. (AD64. Fondo de la Prefectura. 4 M 123).

Cartel anunciador del IV Campeonato Nacional de España de Pedestrismo

1957. Cartel anunciador del IV Campeonato Nacional de España de Pedestrismo. (AHPHU. SS_00130).