Parque Natural Aiako Harria

Imagen del parque natural de Peñas de Aia

El Parque Natural de Aiako Harria se encuentra en el extremo oriental de Gipuzkoa, entre el Bidasoa y el Urumea. El enclave constituye el arranque de la cadena pirenaica en su extremo occidental. Tiene una superficie de 6.913 ha y se declaró Parque Natural por Decreto 241/1995 de 11 de abril previa aprobación de del correspondiente Plan de Ordenación de los Recursos Naturales por Decreto 240/1995 de 11 de abril. El Plan Rector de Uso Gestión se aprobó por Decreto 87/2002 de 16 de abril. El Parque Natural de Aiako Harria ha sido designado por DECRETO 355/2013 Zona de Especial Conservación de la Red Natura 2000, adoptando las medidas de conservación necesarias que respondan a las exigencias ecológicas de los tipos de hábitats naturales del Anexo I y II del la Directiva Hábitat 92/43/CE presentes en el Parque Natural.

El 80% de la superficie del Parque Natural es de titularidad pública, repartida entre los municipios de Irun (751ha), Oiartzun (2.507ha), Errenteria (1.672ha), Hernani (385ha) y Donostia (212ha).

La orografía de Aiako Harria es muy llamativa, un relieve en forma de agujas y paredes abruptas que lucen impresionantes y singulares destacando como la montaña más escarpada y original de la costa vasca. El afloramiento rocoso en sí, supone aproximadamente un sexto de la superficie total del Parque Natural.

El clima es de carácter oceánico con precipitaciones abundantes (más de 2.200mm anuales, en las cimas se llega a los 2.800 mm anuales).

La zona central abarca el macizo rocoso granítico de Peña de Aia (Aiako Harria) con tres cimas muy llamativas Irumugarrieta, Txurrumurru y Erroibide, que superan los 800m de altitud. Aunque éstas constituyen la zona de mayor altitud, la cordillera de afloramiento granítico comienza en Oiartzun y siguiendo en parte la muga con Navarra de Oeste a Este acaba en el valle del Bajo Bidasoa (límite oriental del Parque Natural). De Oeste a Este se pueden hollar las siguientes cimas: Zaria (635m), Bunanagirre(781m), Bianditz (797m), Errenga (786m), Peña de Aia (Erroibide-838m-, Txurrumurru-829m- e Irumugarrieta-812m-), Irupagoeta (534m), Erlaitz (498m) y Pagogaña (480m). Además de este inconfundible cordal de origen granítico, existen en el parque otras cimas de diferente origen como las que van de Sur a Norte en las proximidades del Urumea; Urdaburu (599m) y Aldura (537m) entre otras.

El interés geológico se acentúa por la presencia de filones mineros, algunos conocidos y explotados al menos desde la época romana. En el área de Arditurri-Otsamantegi (Oiartzun) se han realizado actividades mineras desde al menos la época romana y hasta el año 1984. Es excepcional que un coto minero se explote casi sin interrupción durante más de 2.000 años A lo largo de la historia se han extraído en Aiako Harria diferentes minerales como plata, cobre, hierro y cinc. El foco de Arditurri es grandioso ya que el filón tenía 12 m de ancho. Desde junio de 2008 existe una impresionante mina abierta al público con un gran volumen de vaciados y excavados. Se prevé la apertura de nuevas galerías próximamente. Además de la intensa actividad minera de Oiartzun también en Irun ha existido una actividad minera si bien más reciente. Los hornos de Irugurutzeta (actualmente en recuperación) desde comienzos del siglo XX calcinaban carbonato de hierro procedente de las galerías de Meazuri, Meagorri, Aitzondo y Basakaitz.

Ligados a esta intensa actividad minera nos encontramos en el parque numerosas huellas de las vías ferreas que daban salida a los minerales. Actualmente constituyen excepcionales vías verdes para adentrarnos en el parque, uno de las más impresionantes la que sigue el camino del tren de Artikutza.

La vegetación del Parque Natural está condicionada por el sustrato geológico de naturaleza ácida, el clima templado, la explotación forestal y los usos ganaderos.

El uso del suelo preferente es el forestal, afectando a la mayor parte del territorio: hayedos, robledales y plantaciones forestales, tanto de coníferas como de frondosas. El pastoreo extensivo tiene cierta importancia en las áreas altas y de forma dispersa en el resto. Los caseríos son escasos en el ámbito del espacio y se distribuyen de forma dispersa. La cercanía de los núcleos urbanos de la franja oriental guipuzcoana hace que este espacio mantenga una importante función recreativa, siendo muy concurrido por excursionistas, montañeros, grupos de picnic, recolectores, etc.

Los hábitats de interés más representados en cuanto a la superficie que ocupan son los hayedos acidófilos (619 ha), el bosque acidófilo de Quercus robur (1.217 ha) los brezales secos acidófilos (466 ha) y las alisedas y fresnedas (138 ha).

Las áreas más importantes por su elevado interés faunístico son el robledal y regata de Endara, la cascada y bosque de Enbido, los roquedos graníticos de Aiako Harria, la masa forestal de Urdaburu-Añarbe, y las regatas de Oiartzun, Karrika y Sarobe. La multitud de ambientes favorecen la presencia de fauna asociada a los mismos: buitre leonado y halcón peregrino en los ambientes rupícolas, desmán, visón europeo y salmón en el medio fluvial.

La afluencia de público al Parque es considerable al estar situado en la zona de influencia de unos 300.000 habitantes. Hay que tener en cuenta que está situado entre Donostialdea y Bajo Bidasoa y que estas dos comarcas aglutinan casi la mitad de la población de Gipuzkoa.

Las “puertas” de entrada al parque más populares son: · Hernani: Ereñozu y Ugaldetxo · Errenteria: Listorreta-Barrengoloia · Oiartzun: Karrika y Arditurri. · Irun: Meaka

A lo largo de la carretera que discurre por dentro del parque hay habilitadas zonas donde dejar el coche para adentrarse en el parque. Los más utilizadas son Sorotxiki (GI-3631), Elurretxe (GI-3632) y Endarlatsa (N121) en Irun y Arritxulegi (GI-3420), Kausoro y Uzpuru en Oiartzun (GI-3631).

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