Atrás KIZKITZA: un faro entre las montañas

I. Etxezarraga

Acceso

 Desde la Benta de Mandubia, en la altura del puerto de montaña (541 m) de este mismo nombre, entre los pk 15 y 16 de la carretera GI- 2635, de Azpeitia a Beasain, apoco más de 8 km desde Beasain y a unos 16 km desde Azpeitia.

A este puerto de Mandubia también se puede acceder por la GI-3192, desde el barrio de Salbatore de Beasain, a unos 2 km de este núcleo poblacional, por los barrios de Arriaran, Garin y Astigarreta, con un trayecto de aproximadamente 8 km.

 

Distancia

3,8 Km

 

Tiempo estimado

3 h

 

Dificultad y requerimientos

 Este recorrido, de unos 3,800 km de trayecto total, no presenta dificultad reseñable alguna, ni requiere equipamiento que no sea ropa y calzado apropiado para realizar senderismo. Conviene llevar agua y algún alimento ligero, y proveerse de teléfono móvil en previsión de cualquier circunstancia.

 

Breve descripción

 La totalidad del trayecto discurre por el término municipal de Ezkio- Itsaso, por el entorno de la altura de Kizkitza, en cuya cumbre se emplaza de antiguo la ermita de Nuestra Señora de Kizkitza.

Caminaremos entre vistosos pastizales de diente, generosas repoblaciones de coníferas exóticas, excepcionales manchones de hayedos trasmochos y soberbios retazos de bosque mixto, por entornos que testimonian con su valor ecológico, paisajístico y cultural los aprovechamientos que han venido marcando esta montaña desde tiempo inmemorial hasta la actualidad de nuestros días.

En esta marcha, transitando algo más de 1 km por el viario del Conjunto Monumental del Camino de Santiago, en su variante del Camino del Interior a su paso por Gipuzkoa, visitaremos la ermita de Nuestra Señora de Kizkitza, elemento afecto al mencionado Itinerario Cultural, de reconocida advocación marinera y manifiesta devoción en todo su entorno geográfico: Ezkio-Itsaso, Azkoitia, Azpeitia, Beasain, Zumarraga, Urretxu…, toda una realidad transmitida por tradición oral y la costumbre.

A lo largo del recorrido llamará nuestra atención la disposición de paradas de caza elevadas, o trepas, dispuestas por doquier entre el boscaje. Estas armaduras forman parte de una línea de caza tradicional. Su limitación, períodos hábiles y condiciones generales de uso se regulan por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Esta actividad cinegética se practica desde finales de septiembre hasta finales de noviembre, lo que conviene considerar si se realiza la excursión en este período.