Conclusiones 2025

 

Las NNA de Gipuzkoa muestran una satisfacción general con su vida muy alta (9,1 puntos sobre 10), un valor que se mantiene estable respecto a 2022.

A la hora de interpretar los resultados de la encuesta ZMZ debemos tener en cuenta su optimismo vital, es decir, la tendencia de niñas y niños a responder de forma más positiva que las personas adultas cuando se les pregunta por su bienestar. Por ello, se debe hacer un análisis cuidadoso, sobre todo cuando haya una alta concentración en puntuaciones elevadas.

Indicadores de bienestar

Por la misma razón, a la hora de interpretar los datos son especialmente relevantes las puntuaciones bajas o los indicadores de malestar. De hecho, ante unos niveles bajos de bienestar podemos pensar que esa niña o ese niño está expresando una experiencia significativa que habrá que tener en cuenta.

Los peores resultados se concentran de forma clara en NNA en situaciones de mayor vulnerabilidad social y familiar.

El origen constituye un eje central de desigualdad: las NNA nacidas en otro país o con madres, padres o tutores nacidos en el extranjero muestran sistemáticamente porcentajes superiores de malestar a la media. Además, la estructura familiar también resulta determinante. Las NNA que viven en familias monoparentales registran niveles más altos de descontento en general.

Por otro lado, el indicador de vulnerabilidad socioeconómica muestra que entre las NNA no vulnerables los datos negativos afectan a una minoría relativa, mientras que entre aquellas en situación de vulnerabilidad alta las prevalencias se disparan.

Por sexo, los chicos mantienen niveles de satisfacción ligeramente superiores a los de las chicas. Y entre las NNA que no se identifican como chicas o chicos los porcentajes son sensiblemente inferiores en prácticamente todos los ítems analizados. En cuanto a edad se confirma el descenso del bienestar a partir de la adolescencia.

Algunas orientaciones para la acción

  • Reforzar la reducción de desigualdades socioeconómicas como palanca transversal de bienestar. La vulnerabilidad socioeconómica alta concentra sistemáticamente los peores resultados en bienestar subjetivo, soledad y otras dimensiones asociadas, por lo que resulta clave reforzar apoyos materiales, energéticos y de acceso a recursos básicos, integrando una mirada preventiva y de equidad en todas las políticas dirigidas a NNA.
  • Reforzar la perspectiva de género con enfoque feminista en todas las políticas y programas dirigidos a NNA; dado que las chicas presentan de forma sistemática resultados menos favorables en varios ámbitos del bienestar subjetivo (especialmente en dimensiones emocionales y de malestar), así como mayores niveles de preocupación social.
  • Impulsar una estrategia específica de bienestar adolescente (12-14) y transición a la ESO. Se confirma el descenso del bienestar a partir de la adolescencia y el empeoramiento relativo en ámbitos clave (autonomía, escucha adulta, tiempo libre), por lo que es recomendable desplegar medidas específicas en esta etapa.
  • Reforzar las políticas de inclusión lingüística e intercultural desde un enfoque de equidad. Resulta clave fortalecer estrategias de acogida, aprendizaje y uso del euskera en contextos formales e informales, garantizar el acceso equitativo a recursos educativos y comunitarios y promover entornos escolares y municipales que reconozcan la diversidad cultural y de origen como un valor.
  • Reforzar el apoyo a familias monoparentales desde un enfoque integral. Las NNA que viven en familias monoparentales presentan de forma recurrente niveles menos favorables en diversos ámbitos (incluido el malestar subjetivo y relacional), por lo que conviene reforzar recursos comunitarios, conciliación, apoyos económicos y acompañamiento familiar específico para reducir brechas.
  • Fortalecer la participación real y la escucha activa de NNA. La participación aparece como uno de los puntos más débiles: baja percepción de influencia en el barrio o pueblo donde viven y descenso del interés por implicarse. Sería recomendable ampliar canales estables, inclusivos y atractivos de participación municipal y escolar.
  • Desarrollar acciones específicas para el bienestar de las personas no binarias. De forma sistemática muestran perfiles de mayor malestar en múltiples ámbitos, lo que sugiere necesidades específicas de acompañamiento, protección y prevención de estigma, promoviendo entornos seguros en familia, amistades y escuela.
  • Mejorar el derecho al tiempo libre. El tiempo libre es uno de los ámbitos con peor evolución reciente y además muestra brechas ligadas a desigualdades socio-económicas. Conviene revisar sobrecarga de deberes/extraescolares, garantizar ocio inclusivo y accesible y favorecer espacios/actividades comunitarias.
  • Activar políticas de convivencia y prevención de violencia entre iguales con foco en vulnerabilidad. Las experiencias de violencia entre iguales no son residuales y se intensifican en perfiles más vulnerables (origen, dificultades funcionales, vulnerabilidad socio-económica), siendo recomendable reforzar prevención, protocolos, mediación y enfoque restaurativo desde edades tempranas.
  • Reforzar la educación en derechos y ciudadanía. Dado el escaso conocimiento declarado de la CDN (solo una minoría la conoce), conviene impulsar acciones escolares y comunitarias sostenidas sobre derechos, participación y cultura democrática adaptada a diferentes edades (especialmente desde edades tempranas, donde hay mayor ventana de oportunidad).