Tiempo libre

 

La satisfacción de las NNA de Gipuzkoa en relación con su tiempo libre se sitúa en 2025 en una media de 8,2 puntos sobre 10. Este indicador se construye a partir de tres ítems que recogen la valoración de las actividades realizadas, la disponibilidad de tiempo y la posibilidad de contacto con la naturaleza.

En conjunto, la satisfacción se mantiene estable entre 2022 y 2025, con variaciones de escasa magnitud. La valoración de las cosas que hacen en su tiempo libre apenas varía, mientras que la satisfacción con el tiempo libre disponible desciende tres décimas (de 8,3 a 8,0). El ámbito relativamente peor valorado es el tiempo que pueden pasar en la naturaleza que se sitúa en 7,8 puntos.


La satisfacción con las cosas que hacen en su tiempo libre es alta: el 70,4% de las personas se muestran muy satisfechas, si bien un 7,0% se muestra poco o modestamente satisfechas. Es menor la satisfacción con la cantidad de tiempo libre disponible: un 48,5% se muestran muy satisfechas y un 19,6% poco o modestamente satisfechas. Las chicas están algo menos satisfechas que los chicos en ambos aspectos y, en especial, las y los adolescentes con la cantidad de tiempo libre (39,0% muy satisfechas o satisfechos).

Un 35,9% cree que no siempre tiene suficiente tiempo para hacer las cosas que quiere. A un 69,1% le gustaría pasar más tiempo con su familia y a un 72,8% con sus amigas y amigos. El 77,5% cree que puede decidir por sí mismo qué cosas hacer en el tiempo libre, lo que significa que 22,5% sienten que su margen de maniobra es reducido. El colectivo ni chica/ni chico presenta sistemáticamente valores más bajos, especialmente en la percepción de autonomía (50,1%) y de tiempo suficiente (42,6%).

En general las peores valoraciones se concentran, de forma clara, entre las y los adolescentes de 12-14 años y entre los perfiles con vulnerabilidad socioeconómica alta.

¿Con qué frecuencia dedican su tiempo libre a distintas actividades?

Además de los tres ítems de satisfacción, el cuestionario ha explorado la frecuencia con la que las NNA de Gipuzkoa dedican su tiempo libre a distintas actividades fuera del centro educativo, incluyendo el estudio, el deporte, el ocio digital, las actividades culturales, el tiempo en familia o el descanso:

  • Actividades escolares y extraescolares: Las tareas vinculadas al ámbito educativo ocupan una parte central del tiempo libre.
  • Actividad física y ocio al aire libre: La práctica deportiva es frecuente entre la población de 10-14 años, con 7 de cada 10 que la realizan al menos tres días por semana.
  • Ocio cultural y comunitario: Las actividades artísticas o culturales presentan una participación más reducida. Más de la mitad declara no realizarlas nunca (54,3%), y solo un 17,7% lo hace con alta frecuencia semanal. La asistencia a servicios de promoción como ludotecas o gaztelekus es minoritaria (casi dos tercios (63,7%) nunca acuden) pero significativa.
  • Ocio digital y redes sociales: El consumo audiovisual (televisión o streaming) forma parte del día a día: 65,5% lo realiza al menos 3 días por semana, y uno de cada cuatro lo hace a diario. El uso de redes sociales es una práctica muy extendida entre la población de 10-14 años.
  • • Tiempo en familia, lectura y descanso: El tiempo en familia destaca como una de las actividades más frecuentes. Casi la mitad lo realiza a diario (46,1%) y más de 8 de cada 10 al menos 3 días por semana. La lectura presenta una práctica más moderada y repartida..

El análisis de las actividades realizadas a diario permite identificar algunos patrones de mayor riesgo o desequilibrio en el uso del tiempo libre. La adolescencia (12-14 años) concentra los perfiles potencialmente más desfavorables. Destaca el uso intensivo de redes sociales, que alcanza al 50,2% de este grupo, junto con una mayor frecuencia diaria de videojuegos (14,9%) y una menor presencia de actividades como leer (13,2%), pasar tiempo al aire libre (22,8%) o compartir tiempo con la familia (43,0%), en comparación con los grupos de menor edad.

Desde una perspectiva socioeconómica, la vulnerabilidad alta se asocia a patrones menos equilibrados: mayor frecuencia diaria de televisión o streaming (32,0%), videojuegos (28,1%) y redes sociales (35,7%), junto con una menor presencia de actividades como pasar tiempo con la familia (36,4%) o jugar al aire libre (20,5%).