Atrás Exposición “Todas las Bibliotecas del Mañana” Visita guiada con Jorge Carrión

Exposición “Todas las Bibliotecas del Mañana” Visita guiada con Jorge Carrión

MIRA

 

En este vídeo el comisario de la exposición, Jorge Carrión, realiza una visita guiada y nos plantea el relato general de la exposición a través de los modelos de bibliotecas y las obras de arte que componen la exposición.

Autor: MorganCrea

Lugar / Fecha: 2019

Duración: 44.44

 

Aunque acumulen pasado, las bibliotecas son sobre todo futuro. Porque son unos sistemas abiertos de ordenación del mundo que heredamos de nuestros abuelos y legamos a nuestros nietos. Los sistemas más antiguos: los que nos permitieron, después de los libros, clasificar y leer también los cuadros en los museos o los diarios en las hemerotecas. Aunque en la época de la Biblioteca de Alejandría esos conceptos todavía no existieran, en aquella mítica institución ya estaba el ADN de todas las colecciones ordenadas del mañana.

Etimológicamente, biblioteca significa “estantería donde guardar los libros”. Pero la modernidad ha ido ampliando el sentido de todas las colecciones de objetos y de memoria, para incluir en él a sus respectivas audiencias. Si a mediados del siglo pasado las salas de baile se convirtieron en discotecas, porque la música en vivo cedió su lugar a la música grabada en los discos, en este cambio de siglo el museo de arte ha dejado de ser una mera pinacoteca y las bibliotecas se han convertido en centros sociales, educativos y expositivos.

Después de más de dos milenios de códices y de papel, hemos constatado que los soportes en que archivamos la cultura van cambiando, mientras que permanece la constante que les da sentido. El ser humano y su necesidad de lectura. La transformación de Koldo Mitxelena Kulturunea nos brinda una oportunidad perfecta para pensar esas constantes y esas transformaciones. Para reflexionar, gracias al arte contemporáneo y a las bibliotecas del hoy, del ayer y del mañana, sobre el papel central de la cultura en la sociedad democrática, gracias a esa red internacional y transhistórica de lectores que hemos conectado nuestras bibliotecas personales con las de nuestros barrios y ciudades, asegurando la pervivencia de una idea milenaria tan poderosa que se adapta a cualquier punto de esa otra red que llamamos tiempo. Como dijo Jorge Luis Borges, al mismísimo Universo podríamos llamarlo La Biblioteca.