Artesanos del xare

Entre las diversas modalidades del juego de pelota el xare, también llamado share o sare, es una especialidad en riesgo de desaparición por la falta de práctica profesional que ha tenido notable importancia en numerosas áreas geográficas de nuestro país, sobre todo en Iparralde, y en algunos países sudamericanos (Argentina, Uruguay, Chile, entre otros), habiendo llegado a ser conocida como raqueta argentina.

En el xare, derivado de otras especialidades del juego de la pelota, a partir de mediados del siglo XIX utiliza pelotas relativamente voluminosas (55 mm. de diámetro) pesadas (de unos 80 gramos) vivas y muy duras. Esta circunstancia obliga a que "las raquetas no sean tensas y presenten el aspecto de una red –de ahí su nombre – floja, con mallas más o menos regulares, pero anudadas, fijas, sobre un marco ovalado de madera algo curvo, y formando una especie de bolsa. Como esa red es floja, no se puede golpear con ella la pelota. Se la recibe en la bolsa, donde muere su impulso, y hay que lanzarla nuevamente sin casi retenerla. La fuerza de propulsión es considerable, gracias a la curvatura del armazón de madera". Su peso es de 160/170 gramos.

Irura ha sido una de nuestras villas en las que el xare ha tenido y tiene una notable importancia y el artesano Jesús María Arsuaga el más destacado elaborador de herramienta necesaria para practicar esta modalidad deportiva durante las tres últimas décadas. Su pasión por este juego junto con su habilidad y entrega le han convertido en uno de los artesanos en la construcción y reparación de xares.

 

R. Rozas Urrutia Y Luis Bombin Fernandez. El gran Libro de la pelota (2 libros). Madrid, 1976.