Calzadores

La llegada del ferrocarril al País Vasco, hace 135 años, supuso la creación de un notable número de nuevos oficios entre los que cabe señalar los de jefes de estación, maquinistas y fogoneros, revisores y guardas (de barreras, agujas, así como de vías y frenos) además de los de agentes de recorrido y enganchadores. A todos ellos hay que agregar los “obreros de vía” destacando entre los mismos los especialistas conocidos como “kaltzadoriak”.

Estos trabajadores se agrupaban en brigadas a las órdenes de un capataz, realizando las tareas necesarias para la conservación del recorrido del ferrocarril en condiciones adecuadas en el trayecto asignado conocido como cantón (unos 5 km.) y que se identificaba mediante señales formadas por un piquete de vía y dos chapas.

Su trabajo que requería un notable esfuerzo físico y en el que la experiencia resultaba fundamental, era importante pues afectaba a la seguridad del ferrocarril y lo llevaban a cabo utilizando únicamente herramientas manuales. La estampa de los calzadores, en plena actividad o desplazándose sobre la vía en la mesilla (especie de vagoneta), resulta inolvidable para los que pudimos observarlos, hasta todavía, no hace muchos años.

Calzadores