Torneros

El torneado ha sido una tecnología utilizada por el hombre desde la antigüedad para conformar, entre otras materias primas, la madera y construir los bienes necesarios para satisfacer sus necesidades. Los medios básicos utilizados para su aplicación han evolucionado constantemente pasando del artilugio inicial en que la rotación de la pieza o la herramienta se conseguía mediante un arco, a los complejos tornos de control numérico actuales.

Los artesanos especializados en su manejo han sido los torneros. Atxon Aguirre Sorondo informa que “los buhoneros de sillas, equivalentes a los fusteros castellanos, recorrían en grupos los bosques de Inglaterra ofreciendo el torneado de patas y espalderos de sillas a los habitantes de las áreas rurales. Sus herramientas eran pocas: hachas de mango largo y corto (casi como la azuela), una llana, una sierra, algunos escoplos y un torno de pedal de pie que por su tamaño posibilitaba el transporte”.

En nuestro país y en general en las zonas donde las condiciones climatológicas favorecen el desarrollo forestal, como en la cornisa cantábrica, la tornería de la madera ha tenido tradicionalmente una notable importancia fabricando estos artesanos los productos adaptados a la demanda de cada región.