La bahía

En primer lugar describiremos lo que es la “baia”, el arte o instrumento más característico de la pesca de la angula y cuyo nombre proviene de la denominación de cedazo en euskera y se escribe “bahe”.

Se trata de un bastidor redondo de madera, de 40 ó 50 milímetros de ancho y de aproximadamente de 1,20 ó 1,40 metros diámetro, que en todo su perímetro lleva interiormente una red metálica de malla muy fina, sujeta y tensada con otro bastidor de madera de menor anchura; antiguamente la red era un simple saco de arpillera y actualmente se utiliza red de nylon que se importa de Japón.

A la “baia” se le coloca un mango de madera de 40 mm. de diámetro y de 3 ó 4 m. de largo; la parte del mango que sujeta a la “baia” está abierto por el centro formando una Y, en cuyas puntas se incrusta el bastidor y se cose con clavos.

Aunque todavía pueden verse muchas “baias” de madera, la mayoría de las que se construyen en la actualidad son de materiales metálicos ligeros.

En el Urola y en el Deba de se utilizaban “baias” de forma ovalada o elíptica, de 1,00 x 1,20 m. Estas descripciones son las de la “baia” tradicional, manejada a mano por el pescador desde los “kalalekus” o “txanelas” atadas en la orilla, que una vez introducida en el agua la desplaza asida con las manos, a pulso, contra la corriente, para capturar las angulas.

Las “baias” que se utilizaban para pescar desde la embarcación fondeada en el centro del río, “atoian”, a mayor profundidad, y que las desplazaban los anguleros de proa a popa con la ayuda de carrete, molinete o maquinilla, eran de dimensiones más grandes, de 1,50 ó 1,60 m. de diámetro y el mango de 6 ó 7 m. de largo.

Baia

SalabardoIzado de salabardo o cedazo redondo manejado desde un muelle.